Tras la confirmación de la decisión por parte de Javier Milei, los bloques opositores intensificaron las negociaciones para ganar apoyos le pidieron a Martín Menem sesionar el próximo miércoles a las 11 y llevar la discusión al Congreso.
Luego de la masiva marcha universitaria, los legisladores opositores en el Congreso de la Nación se preparan para rechazar el veto del presidente, Javier Milei, a la ley de Financiamiento Universitario: hicieron un pedido de sesión especial ante la presidencia de la Cámara de Diputados para el miércoles 9 de octubre y está la expectativa de qué postura tomará el PRO en esta ocasión.
Inicialmente, la sesión se planeaba para la semana del 16 de octubre, debido a los compromisos de varios legisladores. Sin embargo, tras la confirmación del veto presidencial, las negociaciones se aceleraron y los diputados firmantes pertenecientes a Encuentro Federal, Coalición Cívica, Movimiento Popular Neuquino y Por Santa Cruz le pidieron al presidente de la Cámara baja, Martín Menem, llevar a cabo la sesión a las 11 del miércoles que viene.

«Están en una encerrona, hoy llamaron a marchar Lilita Carrió, Cristina Kirchner, Horacio Rodríguez Larreta, Maximiliano Ferraro, Juan Grabois, Martín Lousteau, Myriam Bregman, la CGT, la CTA, no hay grietas desde el punto de vista de la política. Y eso después decanta en el recinto. Si lo vetan, la posibilidad de que pierdan es cierta«, explicó un diputado que va a votar en contra del veto.
La diferencia respecto al veto a la movilidad jubilatoria radicaba en que el grupo de los «87 héroes» mostraba signos de fractura. El diputado del PRO, Álvaro González, y la senadora Guadalupe Tagliaferri, participaron en las movilizaciones en contra del veto, mientras que algunos legisladores radicales, que anteriormente habían apoyado el veto jubilatorio, optaban ahora por ausentarse para no alinearse con el Gobierno en este ajuste a las universidades.

El rol que tome el PRO es una incógnita y será fundamental para La Libertad Avanza. Hay un sector que trabaja por mantener el veto y otro que lo hace para, por lo menos, sumar ausentes en esa sesión. «Estuvimos hablando con algunos y no están de acuerdo con acompañar el veto. Esto no significa que voten en contra del veto, pero sí que puede ser que cuando se llame a sesionar para insistir con la ley se ausenten y nos permitan llegar a los dos tercios con un número más bajo», explicó una diputada radical.
Es que la presencia o ausencia de los diputados en este tipo de tratamientos suele importar más que la decisión del voto, debido a que la insistencia para rechazar el veto presidencial requiere los dos tercios de los presentes. Por lo que mientras menos presentes tenga el recinto en el momento de votación, más accesible es el número para llegar a los dos tercios necesarios.
El propio jefe del bloque amarillo, Cristian Ritondo, que responde a Mauricio Macri, adelantó que el bloque todavía no tomó una decisión.
«Los que no quieren acompañar están definiendo si votan en contra o se ausentan. Es una decisión que se va a tomar más cerca de la fecha que se defina la sesión teniendo en cuenta los números que tengan los otros bloques», dijo un diputado del PRO sobre el tema.

Por el lado de los que trabajan por mantener el bloque dentro de la opción del veto, señalan que el contexto cambió: «Va a depender mucho de cómo reacciona el gobierno. El error de la Casa Rosada fue que no lo mantuvo en una cuestión salarial y salió a decir que la UBA inventa alumnos y cosas por el estilo, eso complicó todo».
«El ecosistema universitario es diferente, hay muchos diputados y diputadas que son profesores, y no es fácil entrar a tu universidad y encontrarte con que está empapelada con tu cara. Con los jubilados, si sos un diputado públicamente reconocido, alguien te puede decir algo; esto es totalmente diferente», señaló una diputada que es profesora universitaria.
En la UCR, los 5 diputados nacionales que votaron a favor del veto de Milei y que fueron recibidos por el propio presidente tampoco están convencidos de hacer lo mismo en esta oportunidad. «Hay dos que no están tan seguros de seguir en esa posición», explicó un legislador del bloque que conduce el cordobés, Rodrigo de Loredo.
