La supuesta ONG de acogida, que ahora tiene 10 detenidos en Puerto Príncipe debido a que fueron interceptados cuando cruzaban 33 niños haitinos a la República Dominicana, ofertaba a los menores de edad en el sitio web. Los que lucran con la desgracia de los más indefensos. Un delito imperdonable.
La web de la organización New Life Children's Refuge ofertaba niños en adopción "para buenas familias cristianas" estadounidenses, aunque la página desapareció poco después de que se descubriera el escándalo y los 10 norteamericanos entraran en prisión, donde serán juzgados por trafico ilegal de niños.
"Llevo 15 años trabajando con niños abandonados y nunca había visto nada igual", explicó Patricia Vargas, Coordinadora de Aldeas Infantiles para América Central y el Caribe. "A una de las bebés tuvimos que llevarla inmediatamente a urgencias porque tenía pulmonía. Algunos llegaron deshidratados, con gripe o en estado de shock".
“Otra niña gritaba y gritaba y varios no podían ni hablar", señaló a pocos metros de los menores. La mayoría de ellos, con edades comprendidas entre los dos meses y los 13 años, llegaron hasta el centro de acogida sin zapatos o sin comer, a pesar que masticaban un puñado de galletas que los estadounidenses les dieron justo en el momento de pasar la frontera, cuando fueron localizados en un control rutinario.
El domingo, cuando se conoció la localización de los menores de edad, tres personas se presentaron en las instalaciones de Aldeas Infantiles para recoger a los pequeños, señalando que eran los padres reales.
Explicaron que habían sido persuadidos con pretextos falsos para entregar a los hijos y exhibieron un papel entregado por New Life Children's Refugee que decía lo siguiente: "Tenemos un hermoso lugar para vivir con un campo de fútbol y piscina, muy cerca del mar. Contamos con la autorización del Gobierno para llevar a los niños y bebés de hasta 10 años a estos orfanatos de República Dominicana. Los familiares y amigos pueden visitarlos y ver el funcionamiento en nuestra página web".
Aunque Aldeas Infantiles defiende la teoría de que fueron engañados, es fácil creer que fueron vendidos. Tras el escándalo desatado, algunos padres habrían dado marcha atrás a la venta ante la posibilidad de que ellos también terminen en la cárcel acusados de tráfico de niños.
"Estamos intensificando la identificación de los menores para que se busque al resto de padres lo antes posible", señaló la encargada de Aldeas Infantiles. Un reto titánico en un país que desapareció el 12 de enero, día del sismo.
