En tercer lugar falta saber como reaccionaran los habitantes de Gaza al desplazamiento forzado, preconizado por el gobierno en los próximos días. Los combates son precedidos de una fase de evacuación de civiles. Esos movimientos de población son condenados por las oenegés y los organismos internacionales, tratándose de civiles exangües por los meses de guerra y privación alimentaria decidida por Israel, previendo que el hambre y la malnutrición se agravaran.
En cuarto lugar es inimaginable el nivel de riesgos para los 20 rehenes que perduran vivos. Cabe recordar que a fines de agosto del 2024, 6 rehenes fueron ejecutados por Hamas cuando el Ejercito se acercara al túnel donde estaban cautivos. Valga como referencia la respuesta israelí al ataque del 7 de octubre, y la primera batalla en la ciudad de Gaza, entre noviembre de 2023 y enero de 2024. Perecieron miles de civiles y el Ejército perdió una centena de militares.
Para peor, en las actuales circunstancias, el Ejercito israelí es supuestamente asistido en Gaza para distribuir comida entre los palestinos por una organización que dirigiría el presunto estadounidense John Acree, quien no se ha presentado públicamente en rueda de prensa alguna, criticando la «desinformación imperante en los medios, alineados con Hamas». Se trata de la «Gaza Humanitarian Foundation» (GHF), que informa haber distribuido 129 millones de platos de comida en tres meses. Advierten que el «sistema tradicional de la ONU no funciona». Admiten que circulan criticas en su contra, de la Cruz Roja, UNICEF, y otras agencias de la ONU.
La GHF es financiada por Israel, quien asume haberle pagado 473.000.000 dólares, un acto que la ONG no confirma. Los 4 centros de distribución de comida que disponen estarían en zonas controladas por el ejército israelí. Admiten haber recibido financiamiento de la Administración de Donald Trump por 30 millones de dólares, y de «3 pises europeos», que no identifican. Propusieron a los gazatíes llevarles la comida a sus domicilios, a cambio de conocer la localización y la de sus familias, datos que prometían guardar en secreto, pero finalmente desistieron. En Ginebra, un portavoz del Alto Comisionado de la ONU para derechos humanos informó que 1857 palestinos perecieron buscando comida cerca de los centros de GHF. (2)
- Fuentes citadas:
- «Las Naciones Unidas y la cuestión palestina», publicación de la ONU de septiembre de 1990, copia en el archivo del autor, y «Le Monde», Paris, 22 de agosto de 2025.
- «Le Temps», Ginebra, 21 de agosto de 2025.
Por Juan Gasparini
