Siempre sostuve que el diario La Nación era la verdadera “tribuna de doctrina” de un régimen “falaz y descreído” que sostiene -desde el inicio de nuestra vida independiente- lo peor de la Argentina. Utilizando a Bernardinos, Justos José, Lonardis, Cavalos o Macris, poco importaban los personajes, lo fundamental es la sobrevivencia de una oligarquía que otrora pudo tener algún linaje (poco), y hoy surge sólo del dinero, las estafas y la sangre el pueblo argentino.
Por Jorge Benedetti
De la misma manera, la expresión periodística pudo llamarse Crítica, contra don Hipólito, o La Prensa contra el peronismo, ambos liquidados por la presión popular, o simplemente El Clarin, que –con independencia del enriquecimiento y su posición dominante en los negocios- ha perdido toda credibilidad, inclusive entre “la de gente bien”. La reserva del “régimen” siempre fue (y es) el sesquicentenario diario de los Mitre.
La Nación sigue expresando la posición estratégica de los grupos dominantes y –como verán en el artículo que adjunto, de uno de sus principales plumas (Morales Solá)- sigue el principio marxista (de Groucho), si no le gustan los principios (o candidatos) que tengo (Macri, que se viene cayendo), puedo ponerles otros (Vidal o Stolbizer).
Este artículo hace diversas elucubraciones, como la que dice que el gobierno acepta el triunfo de Cristina (pues esta “carece de futuro presidencial”) y si Macri ganara (lo que no cree probable) se convertiría en “un líder imbatible” (lo que tampoco les convence); pero si no gana tenemos una reserva femenina (Vidal, Carrió y Stolbizer, pues Randazzo -e inclusive Massa- son portadores del algo o mucho de peronismo lo que es inaceptable).
Al mismo tiempo realiza varias afirmaciones interesantes:
a) Cristina gana en la provincia.
b) Hay un “peronismo democrático” que es anticristinista.
Y hace algunas propuestas:
a) Lo empuja a Randazzo para que acepte un “reto histórico”, el que constituye “una apuesta inteligente”, pues gane (practicante improbable dice) o pierda, siempre sacará beneficio (si bien parece que los que lo sacarán son ellos mismos).
b) Sería bueno que ganaran candidatos “sin prontuario” (¿???): Massa y/o Randazzo (me pregunto si entre los “sin prontuario” estarán incluidos Graciela Camaño de Barrionuevo, Alberto Fernandez y/o Felipe Solá).
c) El peronismo para Morales Solá son “los gobernadores y los senadores”
d) Hay un voto “ético” que es el de las personas que comen (bien) dos veces por día y que votan por Macri, mientras que el de las personas que tienen hambre (y que por el contexto que el artículo presenta son mayoría) y cuyo voto en sentido contrario no es “ético”, votaran por Cristina, porque piensan que Macri es “un hombre rico que no puede comprenderlos”.
e) Un día después de la derrota de Macri habrá que empezar a preocuparse por el “helicóptero destituyente” (por eso elogia a gobernadores y senadores y presenta a las candidatas: Vidal o Stolbiser, pues con Carrió –quien trabaja para sus jefes, los EE.UU.- los entregará sin sacar ninguna tajada, lo que no es su costumbre)
Si bien sin dudas Cristina mide mejor en las encuestas, no se sabe si es mejor apoyarla o hacerlo por Randazzo (ninguna de las dos opciones enamoran), vale la pena leer el artículo del diario de los Mitre y saber lo que afirman los que se nos contraponen. Después de eso, meditar qué es lo mejor para nosotros, para los que pensamos en una política nacional, popular, para los que vemos que hoy tenemos un líder mundial (Francisco), que está dispuesto a darles pelea a todos (y ponerle cara de traste a Macri y a Trump sin ningún recato) y para incluir a los que no tienen aseguradas dos comidas por día, de los que ya –desde Francisco y su vinculación con los Movimientos Populares (ustedes son imprescindibles. “no se achiquen”, les dice), nadie debe soñar en ser “la voz de los que no tienen voz”.
La resolución no es fácil, la desarticulación del Movimiento Nacional tampoco nos ayuda a participar de las decisiones, pero algo podemos hacer. Y si es juntos mejor.
