Del Potro no paró desde la consagración. Tras una cena de festejo que se extendió hasta la madrugada, tuvo una mañana con un tour agitado por los canales de TV estadounidense. Además de la sesión de fotos oficial y un nuevo encuentro con periodistas de todo el mundo.
El título en el US Open genera mucha alegría pero también muchos compromisos. Prueba de ello puede dar Juan Martín Del Potro, quien casi no pudo parar un minuto desde que levantó la copa ante Roger Federer.
Después de la entrega de premios, llegó al vestuario junto a su entrenador Franco Davin. Se sorprendió al ver en la puerta del locker la chapita con su nombre como campeón del torneo y en una de las paredes del vestuario, donde están los nombres de todos los ganadores del certamen. Una lista que ya integraban Guillermo Vilas, por su título en 1977 y Gabriela Sabatini, campeona en 1990.
Después le dedicó media hora a la conferencia de prensa (primero en inglés y después en castellano), que cerró con un mensaje para los periodistas argentinos que cubrieron el torneo: "Los espero más tarde en el festejo".
La cita fue en el restaurante Smith & Wollensky, en la esquina de la calle 49 y la 3ª avenida. Ya bañado y vestido con jeans y una camisa recibió a los invitados con una sonrisa. Entre los 15 presentes estuvieron su entrenador, Franco Davín; su agente, Ugo Colombini, y su preparador físico, Martiniano Orazi. Se devoró un bife gigante con papas fritas y brindó con champagne. A la 1.30 se despidió y se fue a descansar.
Esta mañana madrugó y a las 7.50 se encontró con Luiz Carvalho, responsable de prensa y marketing de la ATP para Latinoamérica, quien lo acompañó en un tour frenético por cuatro programas de la televisión estadounidense: The Early Show (CBS), Today Show (NBC), Regis & Kelly Show (ABC) y Charlie Rose (PBS).
Luego fue el turno de la sesión oficial de fotos en el edificio Empire State. Y una hora después de lo previsto regresó al hotel Intercontinental, donde se aloja, para atender otra vez a la prensa. Habló para radios (en vivo), diarios de habla hispana, agencias de noticias de habla hispana, prensa escrita internacional y por último para televisión.
Cuando terminó la maratón, regresó a su habitación para relajarse y descansar, a la espera del viaje de esta noche. En Argentina, lo espera desde este miércoles el afecto de los que no pudieron ir a Nueva York a disfrutar su victoria. Y nuevos compromisos, desde ya.
