La coalición opositora es consciente de la fortaleza que implica el municipio más grande del país para la tercera sección y el peronismo. Una figura con peso mediático para dar la pelea.
La cúpula del PRO aspira con tener una figura rutilante para competir en el bastión peronista por excelencia en la tercera sección, La Matanza; con una postulación similar a la de Pinky, que representó a la Alianza en 1999 y estuvo a pocos de votos de ganarle el distrito al histórico Alberto Balestrini.
En el larretismo mencionan dos nombres: B, la mediática abogada que responde al jefe de Gobierno de la Ciudad, Horacio Rodríguez Larreta, y “El Dipy”.
Les cuesta decirlo en público, pero los dirigentes nacionales del partido amarillo son conscientes del déficit que tienen en este territorio que concentra buena parte del padrón electoral de la provincia:
Múltiples candidaturas, todas ellas con registros de unos 15 puntos por debajo del Frente de Todos, según los sondeos de opinión pública, ninguna con el suficiente consenso y volumen político como para competir contra el poderío del peronismo, que gobierna desde siempre ese bastión que amontona más de un millón de votos.
De ahí, la alternativa de construir una postulación taquillera que provenga por fuera de los partidos tradicionales o, al menos, que no haya competido en otras elecciones locales.
Acaso por eso es que tanto Diego Santilli como Cristian Ritondo, los dos principales líderes bonaerense que buscan llegar a la gobernación, ocupan una buena parte de sus agendas de recorrida en La Matanza.
El exponente del ala moderada lo hace junto a toda la dirigencia local, sin importar la línea interna. Más allá de las recorridas, todos en Juntos coinciden en que el peronismo no es imbatible en 2023.
La propuesta de darle volumen a Arietto está en marcha, aunque algunas fuentes que recorren con regularidad los despachos de Uspallata aseguran que no está muy convencida de competir en el distrito y que suele descuidar su presencia en el territorio en favor de los medios de comunicación. Atentos a esto es que tampoco descartan su proyección provincial.
En el caso de El Dipy, ya hubo un intento de instalación en las elecciones de 2021. Fue el propio cantante el que dijo que estaba dispuesto a sumarse a una alianza política, aunque unos días después desistió. “A partir de este momento, me pongo a disposición de cualquier partido político que me necesite para sacar a todos estos chorros”, se ofreció el opositor, que más tarde posó sonriente con Macri y Patricia Bullrich.
