Luego de varias jornadas de reuniones y contactos reservados, los principales negociadores de ambos espacios se enfocaron en resolver la confección de listas de cara al 19 de julio, la fecha límite para inscribir candidaturas ante la Justicia Electoral.
El acuerdo político entre La Libertad Avanza y Pro en Buenos Aires entró en su fase más delicada. Luego de varias jornadas de reuniones y contactos reservados, los principales negociadores de ambos espacios se enfocaron en resolver la confección de listas de cara al 19 de julio, la fecha límite para inscribir candidaturas ante la Justicia Electoral.
Karina Milei delegó en Sebastián Pareja el armado de las nóminas en los 135 distritos bonaerenses. En paralelo, dirigentes de Pro impulsaron sus postulaciones y reclamaron espacios de peso en las ocho secciones electorales. Entre los nombres que se mencionaron, Guillermo Montenegro y Diego Valenzuela aparecieron como opciones para encabezar las boletas en la quinta y primera sección, respectivamente. Además, en la tercera sección —territorio clave del peronismo— se analizó la candidatura de Iñaki Gutiérrez, referente en redes sociales del oficialismo nacional, junto a Miriam Niveyro y el senador Carlos Curestis.
En La Plata, el contador Francisco Adorni buscó un lugar para la lista de diputados, mientras que Nahuel Sotelo evaluó si competiría como concejal o legislador. “No se puede estar en la misa y en la procesión”, advirtieron allegados a Pareja cuando describieron la tensión interna.
La intervención de Karina Milei generó recelos en sectores del Pro. Dirigentes cercanos a Cristian Ritondo se preguntaron si la conducción libertaria concedería espacios o si impondría su criterio sin contemplaciones. La inquietud se trasladó al grupo que responde a Patricia Bullrich. La salida de Gerardo Milman de los chats internos se produjo luego del veto a su postulación. En su entorno consideraron que quedaron relegados pese a su respaldo temprano a Javier Milei. Confiaban en renovar cuatro bancas legislativas y una nacional, pero solo recibieron garantías sobre la continuidad de Florencia Retamoso.
Daniela Reich, senadora con mandato en finalización, cedería su lugar a Valenzuela, su esposo. Entre los nombres que buscaban asegurarse un puesto surgieron Analía Zappulla, funcionaria de Bullrich en Morón, y Fernanda Astorino Hurtado, dirigente de Capitán Sarmiento.
El reparto de cargos municipales abrió otro frente de conflicto. Los libertarios comunicaron que darían pocas posibilidades a los bullrichistas en las listas de concejales. “Patricia no nos defiende y no capitaliza el apoyo incondicional a Milei. No valemos nada”, reclamaron en voz baja.
En simultáneo, Pareja reunió a su equipo en Monte Grande para repasar distrito por distrito las propuestas de candidatos. Un referente de su mesa chica reconoció la dificultad: “Queremos que todos queden conformes, pero no les vamos a poder pagar a todos los sectores. Ritondo, Santilli o Bullrich se tendrán que poner de acuerdo y ordenarse”.
En ese esquema emergieron perfiles como Luciano Olivera en Malvinas Argentinas, Juan Osaba en La Plata, Gonzalo Cabezas en Capitán Sarmiento y Ariel Diwan en Morón. También aparecieron Oscar Liberman, Andrea Vera —hija de un histórico dirigente kirchnerista de Moreno— y Nicolás Scioli, hermano del secretario de Turismo. En Tigre, Scioli competiría con Segundo Cernadas, exreferente de Pro.
Para los intendentes macristas, la alianza representó una tabla de salvación ante el retroceso electoral que provocó el fenómeno Milei. Sin embargo, no todos coincidieron en el entusiasmo. Algunos mostraron cautela y prefirieron esperar definiciones sobre los cupos. El entendimiento implicó un compromiso de reparto: Pro estimó que retendría un 20% de los lugares. Con ese cálculo, aspiraron a seis bancas provinciales, frente a las doce que logró Santilli en 2021.
Los relevos en Diputados impulsaron otros nombres. Matías Ranzini, hombre de Ritondo, y Martiano Molina, cercano a Santilli, asomaron con posibilidades. En la cuarta sección, el sector de Néstor Grindetti buscó ubicar un referente. Mientras tanto, Adrián Urreli decidió no renovar su banca. Santilli no planeó postularse, pero podría integrar la nómina encabezada por José Luis Espert.
Montenegro, alineado con Milei, se perfiló para liderar la boleta de senadores en la quinta sección. Conservó su relación con Alejandro Carrancio, dirigente del riñón de Pareja. En la Cámara alta provincial también culminaron los mandatos de Cristian Gribaudo y Yamila Alonso. Cerca de Pareja afirmaron: “Les podemos ceder más en la cuarta y en la primera. Ya tienen la quinta. Y habrá un lugar para Bullrich y otro para Pro en la tercera”.
La tercera sección, con más de cinco millones de electores, concentró la atención de todos. Allí Pareja incorporó a Luis Ontiveros, referente de La Matanza, para robustecer la estructura.
Por otro lado, intendentes como Pablo Petrecca, Diego Reyes, María José Gentile y Javier Martínez amagaron con romper filas si no recibían garantías. Martínez, alineado con Angelici, exigió un lugar en la segunda sección. Frente a la amenaza de fractura, en el entorno de Pareja dejaron un mensaje contundente: “Nos quedan nueve días para dialogar y pulir. El que no arregle, tendrá que competir con un partido vecinal. Deben cumplir el acuerdo”.
