El Gobierno nacional decidió competir con listas propias en distintos distritos, lo que aleja un posible acuerdo con el PRO. En la provincia de Buenos Aires, Sebastián Pareja lidera la expansión de La Libertad Avanza, mientras el macrismo insiste en una alianza para enfrentar al kirchnerismo en 2027.
La posibilidad de una alianza electoral entre La Libertad Avanza y el PRO se diluye, a pesar de la buena relación que mantienen en el Congreso. El Gobierno nacional resolvió presentar listas propias en varios distritos, lo que aleja aún más cualquier acuerdo.
El primer foco de tensión surgió en la Ciudad de Buenos Aires. El jefe de Gobierno, Jorge Macri, decidió desdoblar las elecciones y conformó un equipo de campaña con el objetivo de fortalecer su espacio en la Legislatura porteña. Frente a esta estrategia, Karina Milei impulsó la candidatura de Pilar Ramírez, legisladora libertaria, como principal referente opositora en el distrito.
En sintonía con esta postura, la funcionaria encabezó un acto de afiliación en Palermo junto al ministro de Economía, Luis Caputo. También organizó el evento de fin de año en Vélez Sársfield, consolidando la presencia libertaria en la Ciudad.
En la provincia de Buenos Aires, el esquema será similar. El dirigente Sebastián Pareja, quien organizó la campaña presidencial de 2023, se encuentra a cargo del armado bonaerense de LLA. Esta semana se reunió en la Casa Rosada con el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo Menem, para evaluar el avance del partido en el distrito.
En el encuentro se ratificó la intención de competir sin un acuerdo con el PRO. La estrategia incluye la inauguración de nuevos locales, como el previsto en Malvinas Argentinas. Pareja mantiene conversaciones con dirigentes de distintos espacios, pero descarta cualquier pacto con otros sectores.
“Si alguien quiere sumarse porque se siente identificado con La Libertad Avanza, podemos hablar, pero no vamos a ir en una alianza”, afirmó un colaborador cercano. Además, sostuvo que el PRO atraviesa una situación interna compleja, con líderes como Cristian Ritondo, Diego Santilli y Javier Iguacel impulsando sus propios candidatos.
Para el PRO este escenario puede resultar catastrófico: resulta que no hay un plan B en las filas de los principales dirigentes amarillos del armado bonaerense en caso de no concretarse una alianza electoral con el oficialismo nacional, tal como pretenden la mayoría.
Desde el PRO bonaerense aseguran que el escándalo por la criptomoneda $Libra, que salpicó a Milei, no influyó en las negociaciones. “No tiene nada que ver con el estado de abandono de la provincia. Lo mejor para los bonaerenses es que las opciones de cambio vayan juntas para derrotar al kirchnerismo”, señalaron fuentes partidarias.
Cristian Ritondo encabezó un acto junto a intendentes y legisladores provinciales en su rol de presidente del PRO bonaerense. Allí reafirmó su compromiso de “construir una alternativa real a un modelo que fracasó”.
Para sumarse a LLA, la condición es subordinarse a los coordinadores municipales que trabajan con Pareja desde 2023 y no haber criticado públicamente a Milei. Diego Valenzuela, intendente de Tres de Febrero, ya oficializó su incorporación con una foto junto al Presidente en la Casa Rosada. Otro dirigente en observación es Ramón Lanús, intendente de San Isidro, quien mantiene “buena sintonía en cuestiones de gestión” con el oficialismo, aunque no definió su postura.
Néstor Grindetti también genera expectativas. Su reciente renuncia como jefe de Gabinete de Jorge Macri alimentó especulaciones sobre una posible candidatura fuera del PRO.
Pareja insiste en que las listas de LLA estarán encabezadas por dirigentes del espacio o figuras de su confianza. “No significa que no pueda haber alguien que haya sido referente de otro partido, como pasó con José Luis Espert, pero debe ser leal a las ideas del Presidente”, aclaró un dirigente al tanto de la estrategia.
Mientras tanto, en el sector de Mauricio Macri lamentan la falta de avances en la negociación. “La pregunta es si el oficialismo quiere el acuerdo. Son ellos los que deben convocar y hasta ahora nadie se expresó, solo Milei. Y tampoco hubo ningún llamado”, afirmó una fuente cercana al ex mandatario.
