Karina Milei habilitó la negociación porteña y los armadores libertarios trasladaron esa señal a otras provincias.
A pocas horas del plazo fijado por la Justicia Electoral para inscribir alianzas, La Libertad Avanza y el PRO aceleraron contactos en varios distritos del país. El reciente acuerdo en la Ciudad de Buenos Aires reactivó conversaciones que permanecían estancadas. Karina Milei habilitó la negociación porteña y los armadores libertarios trasladaron esa señal a otras provincias.
En la provincia de Buenos Aires, Cristian Ritondo, jefe del PRO local, ya abrió un canal de diálogo con los representantes de LLA. Las gestiones no se vinculan directamente con Santiago Caputo, pese a la buena relación personal entre ambos espacios. El principal interlocutor libertario es Eduardo “Lule” Menem, que responde a Karina y define las condiciones en nombre de su hermana.
El panorama se repite en al menos diez distritos. El nombre de la coalición, si hay acuerdo, será el mismo en todo el país: Alianza La Libertad Avanza. En cada territorio, la estructura libertaria impone su peso, como advirtió Mauricio Macri al remarcar la “posición dominante” del espacio de Milei.
Entre Ríos es el caso más avanzado. El gobernador Rogelio Frigerio ya mantuvo reuniones con emisarios del Gobierno nacional para definir la composición de las listas. Sin embargo, fuentes cercanas al mandatario advirtieron que “nada está definido y que hay 50 por ciento de posibilidades” de cerrar o romper.
En Córdoba, el clima es más complejo. El gobernador Martín Llaryora impulsa el frente Provincias Unidas junto a otros cuatro mandatarios. Mientras tanto, Gabriel Bornoroni, referente local de LLA, impulsa el acuerdo. La decisión se cocina en la Casa Rosada, donde el PRO designó a Martín Yeza como nuevo interventor. En paralelo, todos observan los movimientos de Rodrigo de Loredo. En LLA no ven con buenos ojos sumar radicales sin estructura: “Para poner nombres están los nuestros”.
En Santiago del Estero, la discusión sigue abierta. El PRO quiere asegurarse al menos una banca en Diputados. Sus negociadores son Facundo Pérez Carletti y Tomás Figueroa. Este último fue asesor de José Emilio Neder, figura clave del oficialismo provincial. Los libertarios muestran más reticencia. Si los dos espacios van separados, el macrismo estima que no entrarán al Senado.
San Luis ofrece otro caso con chances concretas. Jorge Triaca actúa como emisario del PRO para sellar un entendimiento. Claudio Poggi decidió no presentar lista nacional, lo que facilitó el escenario. “No creo que haya acuerdo, Poggi ya dijo que no se va a presentar en octubre, así que seguramente va a ser un escenario polarizado entre La Libertad Avanza y el PJ”, advirtió una fuente cercana al armado puntano.
En Catamarca, el PRO reclama encabezar la lista de concejales de la capital y aspira a un lugar seguro para Diputados. En Tierra del Fuego, donde se disputan solo dos escaños, las conversaciones continuaban sin resolución. El armador libertario Agustín Coto mantiene un vínculo con el PRO, pero todavía no surgió una fórmula aceptada por ambos.
Chaco también es parte del mapa de posibles alianzas. Allí ya funcionó un acuerdo en los comicios locales con Leandro Zdero y todo indica que se repetirá en octubre. Misiones y Formosa avanzan en la misma línea. En esta última, la duda es si el radicalismo podrá sumarse al Frente Amplio Formoseño, que en 2023 incluyó a Gabriela Neme. Solo se eligen dos bancas, lo que limita la negociación.
En Corrientes, el macrismo respaldará a Gustavo Valdés y su frente ECO, que rompió con la Casa Rosada. Sofía Brambilla, actual diputada nacional, ya obtuvo una banca provincial como compensación. En La Pampa y Río Negro también hay charlas. En esta última se selló un acuerdo en las últimas horas. “Vamos a trabajar en conjunto para construir el poder real que nos permita gobernar y terminar con décadas de decadencia, corrupción y abandono”, aseguraron desde la nueva coalición, que incluye también a Republicanos Unidos y Creo Río Negro.
En Neuquén, las tratativas con el PRO están a punto de cerrarse. En Salta, en cambio, los libertarios descartaron cualquier acuerdo. “El PRO tiene poco peso” y “el resto de los partidos fueron absorbidos completamente por el gobernador”, explicaron desde el armado provincial. Alfredo Olmedo lleva el control de la estructura. María Emilia Orozco, diputada nacional, se perfila como posible candidata a senadora. Carlos Zapata, también vinculado a Olmedo, termina su mandato y podría integrar la boleta.
En Tucumán las charlas continúan. La Casa Rosada mantiene vínculos con sectores del PRO y la UCR, aunque no se confirmó si se presentarán juntos. Mendoza ya cerró acuerdo. La misma situación se da en Ciudad y Provincia de Buenos Aires.
Donde ya se decidió que LLA irá sin socios es en Santa Fe, Jujuy, Corrientes, Formosa, Chubut, Catamarca, La Rioja, La Pampa y San Juan. En esos distritos, el partido de Milei buscará consolidar su presencia con listas propias y priorizará los acuerdos con fuerzas locales.
Karina Milei logró la personería jurídica de LLA en las 24 jurisdicciones. Esa base legal permitió evitar los problemas de 2023, cuando el partido debió apoyarse en sellos prestados. Ahora puede competir solo, aunque en varios casos optó por compartir boleta. Los emisarios libertarios lo repiten en cada charla: “Queremos arreglar, pero define Lule”.
