El bloque libertario busca instalar su propia agenda mientras crece la tensión interna por el caso Adorni y el futuro electoral.
La Libertad Avanza (LLA) comenzó a delinear una estrategia de diferenciación respecto del PRO en la ciudad de Buenos Aires. La decisión se refleja tanto en el impulso de iniciativas propias en la Legislatura como en los gestos políticos que muestran un distanciamiento de cara a las próximas elecciones.
El bloque que lidera Pilar Ramírez, ladera de Karina Milei, presentó un paquete de proyectos con el objetivo de ganar protagonismo en la agenda porteña. Entre las propuestas, se incluyen reformas impositivas, institucionales y en materia de seguridad, con la intención de posicionarse como una alternativa de poder.
«Queremos un Estado más ágil, que los porteños no sientan trabas para invertir, bajar impuestos y terminar con la burocracia de trámites«, sostuvo la dirigente durante la exposición.
Sin embargo, la presentación no solo responde a la intención de instalar temas propios. También se produce en un contexto de preocupación interna por la investigación que involucra a Manuel Adorni, vinculada a su viaje a Punta del Este en avión privado y la compra de propiedades. Aunque evitan expresarlo públicamente, dentro del espacio reconocen el impacto político del caso.
Adorni, tras la elección de 2025, en la que se impuso con 30 %, se erigió como el candidato natural para desafiar al oficialismo amarillo en 2027. Sin embargo, su panorama se transformó en una incógnita pese a los esfuerzos que están haciendo los hermanos Milei, Santiago Caputo y Martín y Eduardo Menem por sostenerlo.
Los legisladores libertarios evitan considerar al PRO como un aliado estratégico, pese a que algunos sectores especulan con una eventual alianza hacia 2027. «Eso no va a ocurrir«, afirmaron al portal nacional Infobae dirigentes alineados con Javier Milei. Por el contrario, dejaron en claro que comenzarán a «tomar más distancia, pero siendo una oposición seria», al tiempo que recordaron diferencias con la gestión de Jorge Macri y cuestionaron su falta de acompañamiento para aprobar iniciativas el año pasado.

En ese marco, incluso deslizaron la posibilidad de acuerdos circunstanciales con el peronismo -aunque remarcaron las diferencias ideológicas-, para avanzar en sus proyectos. «El año pasado eran los primeros en querer bajar impuestos», ironizaron. A su vez, lanzaron críticas al oficialismo porteño al señalar que «en Uspallata no tienen mucho para festejar», en alusión a la reactivación de una causa judicial contra Macri por presunto lavado de dinero.
El escenario electoral también suma incertidumbre. Con Adorni en el centro de la polémica y Patricia Bullrich molesta por la dinámica interna del espacio, crecen las versiones sobre posibles candidaturas. Ramírez aparece como una opción cercana a Karina Milei, aunque algunos consideran que aún le falta nivel de conocimiento público a pesar de tener la simpatía de tribus como Las Fuerzas del Cielo y La Púrpura. Tampoco se descarta a Bullrich en la competencia porteña.
En este contexto, la decisión de La Libertad Avanza de tomar distancia del PRO reconfigura el tablero político en la Ciudad. Mientras el oficialismo local podría verse obligado a buscar nuevos aliados, también se suma la irrupción de Horacio Rodríguez Larreta, quien ya lanzó su candidatura y aceleró los tiempos de la campaña.
