Karina Milei empuja la candidatura del armador bonaerense para conducir la comisión que supervisa la SIDE y los fondos reservados.
El oficialismo intentará este martes reunir los apoyos necesarios para que el diputado nacional, Sebastián Pareja, quede al frente de la comisión bicameral de Fiscalización y Seguimiento de los Organismos y las Actividades de Inteligencia, un espacio estratégico dentro del Congreso que mantiene abierta una fuerte disputa entre La Libertad Avanza y el PRO.
La conformación del cuerpo legislativo se realizará en la Cámara de Diputados y, por el oficialismo, participarán los diputados Gabriel Bornoroni, Cesar Treffinger y Pareja, junto a los senadores Agustín Coto y Ezequiel Atauche.
En tanto, Unión por la Patria tendrá como integrantes a los diputados Rodolfo Tailhade, Agustín Rossi y Ramiro Gutiérrez. El PRO estará representado por Cristian Ritondo y el senador Martín Goerling, mientras que también integrarán la comisión el radical Maximiliano Abad y las senadoras Carolina Moises y Edith Terenzi.
La interna libertaria y el enojo del PRO
La presidencia de la bicameral se convirtió en un punto sensible para el oficialismo debido a que el lugar había sido prometido inicialmente a Ritondo por parte del titular de Diputados, Martín Menem. Sin embargo, la intervención de Karina Milei modificó el escenario y terminó impulsando el nombre de Pareja, dirigente alineado directamente con la hermana del presidente.
La decisión generó malestar dentro del PRO, especialmente en Ritondo, que interpretó el cambio como un nuevo gesto de destrato político dentro de la relación entre ambos espacios. El conflicto escaló además en medio de la disputa interna que mantiene Karina con Santiago Caputo por el control político de los organismos de inteligencia.
Actualmente, la estructura de la SIDE responde al esquema político de Caputo a través de su titular, Cristian Auguadra, y del subsecretario administrativo, José Lago Rodríguez, quien administra los recursos del organismo.
En el oficialismo todavía persiste cierta cautela por lo ocurrido en 2024, cuando la falta de un acuerdo cerrado dentro de La Libertad Avanza derivó en una maniobra opositora que terminó con la elección de Martín Lousteau como presidente de la bicameral, tras un entendimiento sorpresivo entre sectores del radicalismo y el peronismo.
