En julio fueron denunciados por incumplimiento de funcionario público y administración fraudulenta el ivoskista Federico Uhrig (presidente del Consejo Escolar), los funcionarios provinciales Laxague y Lucero, y el empresario Dainotta. LaNoticiaWeb dialogó con los consejeros oficialista Stella Maris Dolina –quien dejó a disposición del cuerpo su renuncia- y Uhrig. Ambos reconocieron estar “tratando de averiguar quién cometió la falla”.
En julio del corriente año el consejero escolar Antonio Mazza y el concejal Xavier Areses (ambos de Unión-PRO) denunciaron que “habrían incurrido en los delitos” de incumplimiento de funcionario público y en administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública” el jefe regional de Infraestructura Escolar, José Lucero, a la Inspectora de Obra Viviana Laxague, al presidente del Consejo Escolar, el ivoskista Federico Uhrig, y al representante de la empresa D&d, Hernán Dainotta.
La denuncia surge a partir de una serie de irregularidades encontradas durante la refacción de la Escuela de Educación Especial Nº 502. (Ver nota titulada “Las irregularidades en la Escuela 502 ya están en la justicia” - https://www.lanoticiaweb.com.ar/noticia/11880/preview).
A raíz de estas anomalías, LaNoticiaWeb dialogó con Stella Maris Dolina y Federico Uhrig, ambos consejeros de “San Martín con Honestidad y Trabajo”, el partido político del intendente Ricardo Ivoskus.
¿Cuándo toman conciencia de las falencias de la Escuela?
Stella Maris Dolina (SMD): En febrero una obra lindera causó fisuras en la medianera y filtración de agua. Es allí cuando nosotros vamos a ver, y se centra toda la atención en la medianera. Al observar lo que pasaba en la medianera, descubro la falta de puertas. Comienzo a indagar acerca de la situación en la oficina regional de Infraestructura Escolar (a cargo de José Lucero). Se me informa que eso se debe a que la directora no quería puertas porque eran más cómodas las cortinas para entrar con las sillas de ruedas. Esto queda totalmente desmentido cuando, consultando a los docentes, me encuentro con una nota del 23 de febrero en la que la directora pedía las puertas. Acá aparece la primera contradicción.
¿A ustedes le dijeron que la directora prefería cortinas a que puertas?
SMD: Sí, sí. Me encuentro con esa nota donde se desmiente eso, y empiezo a elevar notas. El chofer me solicita autorización para sacar fotos, y le dije que sí. Esas fotos fueron certificadas por la secretaria técnica del Consejo Escolar. Cuando detecto esas irregularidades voy a la escuela junto SUTEBA (Sindicato de Trabajadores de Educación bonaerense) a hacer el primer informe.
¿Esto fue en febrero?
SMD: No, en junio. En febrero todo se había centrado en la medianera y en la aparición de roedores. En junio, durante una reunión de cuerpo, le pedimos al (consejero escolar de Unión-PRO, arquitecto Antonio) Mazza que asista y que también él haga un análisis. También le pedimos al municipio que haga el informe. Por lo tanto teníamos el informe de Mazza, de SUTEBA y del municipio, a lo que se suma después el informe de Lucero. Le exigimos a Lucero que intervenga y que supervise la tarea hecha por la supervisión.
La supervisión estaba a cargo de la Inspectora de Obra Viviana Laxague.
SMD: Exacto.
¿Por qué creen que Laxague, en diciembre, certificó que la obra estaba concluida en un 98,5 por ciento cuando la realidad era otra? Faltaban puertas, había humedad, fisuras…
SMD: Hay varias cuestiones. Yo creo que fue por confiarse en exceso.
El representante de la empresa constructora D&d, Hernán Marcelo Dainotta, le dijo “sí, quédese tranquila que eso ya lo vamos a arreglar”...
SMD: Claro, y ella confió. En ese momento, Dainotta estaba en una situación económica muy delicada. Yo supongo que por este motivo, por buena fe y confiando que la obra se iba a terminar en los próximos días, Laxague le certificó.
Federico Uhrig (FU): El punto es que se certificó pero no se pagó. El trámite de pago se demora.
En diciembre, cuando se certifica la conclusión del 98,5 por ciento de la obra, se desembolsa el 60,21 por ciento de 96.847,60 pesos, que es el importe total.
FU: Claro, pero como el dinero viene muy tarde, dio tiempo para que se encuentren estas irregularidades. Hubo una reunión en el Consejo Escolar donde resolvimos no pagar un dinero que ya había llegado en función de estos certificados presentados. Para gestionar el pago hay que presentar la boleta, pero eso no quiere decir que se pagó. Los pagos efectuados rondan en el 60 por ciento. En esa cifra dejamos de pagar, y estamos pidiendo que se hagan los balances negativos para que se retrotraiga el dinero del 98,5 por ciento., y que se determine si a Dainotta se le pagó el trabajo realizado hasta ahí o si hay deuda de alguna de las partes.
SMD: El balance definitivo, que pedí el 5 de julio, no llegó a mis manos todavía. Es fundamental para ver hasta qué punto se cumplió o no se cumplió con la obra.
¿A quién le solicitó esa información?
SMD: Al Maestro Mayor de Obra regional (José Lucero). Él tiene que presentar el balance definitivo. Si hay una apreciación de mala certificación por parte de la arquitecta Laxague, el responsable de hacer el balance es Lucero. Ese informe no fue visto por el Consejo Escolar, que no puede devolver el dinero de su cuenta corriente destinado a Dainotta porque no tiene el balance definitivo. Yo con ese documento sé cómo se tiene que manejar el Consejo, si devolver el dinero o retener una parte.
¿Se sabe cuánto se le pagó a Dainotta hoy en día?
SMD: Sí, es el 60 por ciento de los 96 mil pesos totales (NdR: equivale a $58.311,43). Ese es el importe que se le pagó. Supuestamente está bien pago, pero todavía falta el restante 40 por ciento. Ese resto está depositado en el Consejo Escolar. Para que nosotros lo podamos devolver es necesario el informe final con su balance correspondiente del señor Lucero. Esto es fundamental para nosotros. El Consejo Escolar no puede certificar una obra. El organismo que lo debe hacer es la Oficina de Infraestructura Escolar.
El Consejo Escolar no tiene la facultad ni la capacidad para certificar ese tipo de cuestiones.
SMD: No, no pasa porque no haya especialistas en el Consejo. Depende de otra área. Así como Dirección de Infraestructura provincial no puede manejar directamente el dinero, sino que lo tiene que hacer a través de los Consejos, los Consejos Escolares no puedes intervenir en la obra si no lo hacen a través de Infraestructura.
¿A qué le adjudican la irregularidad de Laxague de haber certifica una obra inconclusa? ¿Incapacidad, mala intención?
FU: Es muy duro para nosotros calificar esta cuestión. Primero hay que tener un informe final que diga quién tiene razón. Evidentemente hay una falla, ahora estamos tratando de averiguar de quién es la falla. Por un lado está la falla de la inspectora Laxague, pero por otro lado está quien supervisa a la inspectora (José Lucero), que tampoco intervino. Cuando termine esta tramitación que se está llevando adelante se va a saber. Lo que sí es evidente que hay que destacar es que Dainotta es un empresario que siempre anda concitando adhesiones, es muy seductor, es una persona muy amable y atrayente. Probablemente haya de por medio un exceso de ingenuidad y de confianza.
SMD: Nuestro trato con la arquitecta Laxague comenzó en marzo de 2008, y podemos asegurar que nunca actuó con segundas intenciones. Nos sorprendió dolorosamente, era una persona de un actuar muy correcto. Nunca tuvimos ninguna acusación respecto a ella. La situación fue muy sorpresiva y dolorosa, porque pusimos nuestra confianza en un organismo que debería ser nuestro organismo de control.
¿Cuál es la relación que tiene la oficina de Infraestructura Escolar a cargo de Lucero y el Consejo Escolar?
SMD: La Dirección de Infraestructura Escolar tiene su propia autonomía, y el Consejo Escolar tiene también su propia autonomía, porque son mecanismos de doble control para que las obras sean eficientes. Infraestructura trata de controlar que los pagos sean efectuados correctamente, y el Consejo Escolar se apoyo en esta área para realizar un pago. Quiere decir que ha fallado un mecanismo de doble control, que no debería fallar nunca.
El 18 de junio de 2010 se firmó un “Acta de Inspección y Acuerdo”, entre Lucero, Laxague y Dainotta, donde se comprometen a concluir las obras que supuestamente Lucero había certificado finalizadas en diciembre de 2009.
SMD: Claro, claro. La irregularidad está, y no la podemos negar, sería tapar el sol con la mano. Una obra se certificó al 98,5 por ciento, cuando no era una realidad.
¿Cómo actuó usted cuando tomó conocimiento de esta irregularidad?
SMD: Se hizo la denuncia en el cuerpo del Consejo Escolar, a través de una reunión entre los consejeros, donde se informó que había una irregularidad en la Escuela Nº 502, y le solicitamos a Mazza que visite el lugar.
FU: Además resolvimos interrumpir el pago. El sector de Infraestructura es el que hace los proyectos, establece los cómputos y los precios tentativos. Luego se hace la compulsa de precios, participa una empresa –que bajó un poco el valor oficial- y se le adjudica la realización de la obra. Lo que menos se espera es que no cumpla con la cuestión contractual. Cuando uno nota que el contratista se maneja mal, es complicado decidir darle de baja y contratar a otro, se ponen en juego los derechos del contratista.
Los consejeros de Unión-PRO remarcaron su buena voluntad de entregarles a ellos toda la información a su alcance. También afirmaron sospechar que se quiere despojar a la escuela de ese lote, debido a su ubicación en pleno centro de Villa Ballester, que esa zona es “pan caliente”. Encima en ambos lados de la escuela hay obras en construcción.
SMD: Esa escuela, aunque esté en medio del campo, no es una escuela apta para alumnos con discapacidad motriz. Es un terreno angosto, largo, de 10x40 metros aproximadamente. En estos momentos cuentan con seis espacios para desarrollar las tareas, y digo espacios porque no se les puede llamar aula. Teniendo en cuenta que una persona con silla de rueda necesita más espacio que un alumno sin discapacidad motriz. Esto devino en un proyecto para mudar el establecimiento a una escuela de 11 aulas, con amplios pasillos y comedor, con una entrada propia para que los alumnos puedan bajar con comodidad del micro. Si se logra, como nos han prometido, la construcción en los predios de Jujuy y Arenales, donde está la escuela 19, va a ser el avance que la 502 se merece.
¿La directora pone resistencia en mudar la escuela?
SMD: Es una apreciación subjetiva. Parecería que sí, pero ella no lo manifestó abiertamente. Lo que sí dice la directora es que ella tiene un proyecto pedagógico, donde los vecinos del centro de Villa Ballester colaboran. Su temor es mudarse y perder esos contactos.
FU: Nosotros evaluamos si era más conveniente poner fuerzas en la mudanza y remodelar el establecimiento de la nueva escuela o si era más conveniente darle al actual establecimiento las condiciones mínimas para que puedan estar un tiempo más a la espera que se concrete el proyecto. Hicimos el balance y resolvimos más apropiado reparar este edificio, que lo mejoramos bastante más allá de lo que se esperaba.
Stella Maris, cuando usted se enteró de estas irregularidades presentó su renuncia, ¿no cierto?
SMD: Sí, sí, pero el cuerpo decidió postergar la decisión, no aceptar la renuncia por el momento.

