Desde el organismo pidieron «la máxima sanción, que pudiera y debiera corresponder, a los miembros que concurrieron a visitar a los condenados»
Con motivo del 40 Aniversario de la CONADEP se llevó a cabo ayer un acto conmemorativo en el que hablaron los ex miembros de la misma Graciela Fernández Meijide. Y Daniel Salvador, Sergio Delgado, uno de los integrantes del staff del Fiscal Strassera, la Académica Valentina Delich, un hijo del desaparecido intendente Radical de Libertador General San Martín, Jujuy, Ricardo Aredes, un dirigente del exilio venezolano y el Presidente de la Fundación, Julián Strassera.
En el transcurso del 40 Aniversario de la reinstauración democrática y de la constitución de la CONADEP, un grupo de Diputados de la Nación visitó en Ezeiza a represores encarcelados por delito de lesa humanidad. Allí están por asesinatos, desaparición de personas, violación de mujeres y apropiación de niños.
«Esta Fundación entiende que lo ocurrido tiene pretensión de un proceso que concluya con la amnistía de los criminales y, alternativamente, en detenciones domiciliarias. Ambas cosas no ocurrieron ni con el propio Rudolf Hess, lugarteniente de Hitler, que a los 93 años murió suicidado en una cárcel especial de los vencedores en la 2da guerra y en la que era, entonces, el único prisionero. A los 102 años murió, también encarcelado, Josef Schütz por ayudar a asesinato de 3518 prisioneros, un número menor que el cualquiera de los supuestos para el caso argentino.», explicaron en un comunicado
Por todo ello, la Fundación que lleva el nombre del Fiscal del Juicio a las Juntas militares Julio Cesar Strassera, en nombre de la consigna “que pertenece a todo el pueblo argentino: NUNCA MAS”, le pidió a la Cámara de Diputados de la Nación:
1) La máxima sanción, que pudiera y debiera corresponder, a los miembros que concurrieron a visitar a los condenados, siguiendo el debido proceso previsto en la Cámara.
2. Esclarecer y adoptar las medidas a su alcance para que se sancione a los funcionarios que la posibilitaron.
3) Su compromiso para que los criminales cumplan sus condenas en la cárcel como símbolo de la victoria de la vida sobre la muerte que tanto prestigia a Argentina en el mundo y en la historia de la humanidad..
