Los delincuentes, uno de ellos preso por un crimen, escaparon después de romper la reja del techo de la Segunda de San Martín. Tres fueron recapturados. En la mañana del lunes, tres policías fueron desafectados de sus cargos.
Es tan sospechosa la fuga de siete presos de la comisaría segunda de Villa Ballester, partido de San Martín, que apenas unas horas después la Auditoría General de Asuntos Internos relevó a la cúpula de la dependencia, concretamente a tres policías que trabajaban allí y habrían actuado, como mínimo, con negligencia.
El escape ocurrió cerca de las 22 del domingo, cuando siete de los doce presos que se hallaban alojados en una de las celdas rompieron la reja del techo de la comisaría ubicada en el boulevard Ballester al 100, pasaron a un colegio lindero y ganaron la calle.
Minutos después, dos de los delincuentes evadidos fueron recapturados mientras intentaban esconderse en el Comercial de Ballester, ubicado justo detrás de la comisaría sobre la calle Lacroze .Fue gracias a un operativo cerrojo de la Policía local. A unas veinte cuadras del lugar, los efectivos detuvieron a un tercer delincuente.
Uno de los prófugos es un joven de 18 años llamado Carlos Emanuel Ortiz, acusado de ser el autor material del crimen del comerciante Eduardo Herrlein, un zapatero de 61 años ultimado durante un asalto ocurrido el 13 de junio en Villa Ballester.

