Este martes estaba prevista una reunión en La Plata como primer paso hacia la construcción de una nueva coalición, pero la situación dio un giro inesperado. La decisión del PRO de priorizar su acercamiento con el oficialismo generó malestar en el radicalismo, donde no ocultaron su enojo ante la suspensión del encuentro.
La reunión que mantuvieron este lunes los diputados del PRO, Cristian Ritondo y Diego Santilli, con el presidente Javier Milei provocó la cancelación de la cumbre que un sector del partido amarillo tenía programada para el martes con la UCR. Dicho encuentro estaba previsto como el puntapié inicial de un nuevo espacio con miras a las elecciones de este año.
El radicalismo, liderado por Maximiliano Abad, decidió suspender la reunión en La Plata tras la difusión de la imagen en la que se ve al Presidente acompañado por los referentes del PRO, Karina Milei y el armador libertario bonaerense Sebastián Pareja, al considerar que el encuentro ya no tenía sentido.
“La idea era arrancar con esta actividad e ir viendo o armando la hoja de ruta para un posible ´centro´”, confió una fuente radical que iba a participar del encuentro. Sin embargo, la convocatoria de Milei a la cúpula bonaerense del PRO modificó el panorama dentro del partido fundado por Mauricio Macri, que optó por priorizar el acercamiento con el oficialismo y dejó de lado la reunión con la UCR a pocas horas de su realización.
Dentro del PRO persiste una disputa entre dos sectores: por un lado, quienes desde hace meses promueven la alianza con La Libertad Avanza, y por otro, aquellos que habían asumido que ese acercamiento no se concretaría en el corto plazo y exploraban una alternativa electoral junto al radicalismo, en una suerte de reedición de Juntos por el Cambio. En este último grupo se encontraban dirigentes afines al jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, el exintendente de Lanús, Néstor Grindetti, y referentes históricos como Julio Garro, quien iba a oficiar de anfitrión.
No obstante, el sector liderado por Santilli y el intendente de General Pueyrredón, Guillermo Montenegro, logró consolidar su posición con el respaldo de Cristian Ritondo, quien al salir del encuentro con Milei habló de un acuerdo de integración. En tanto, el presidente del PRO en Buenos Aires manifestó su apoyo al Gobierno nacional, aunque seguía alineado con Macri en la estrategia de exhibir el peso territorial del partido junto a sus exsocios radicales.
La reunión prevista en el Hotel Howard Johnson de la capital bonaerense ya había sido postergada la semana pasada debido a la tragedia ocurrida en Bahía Blanca. Inicialmente, el encuentro apuntaba a reunir a cerca de 500 dirigentes de los sectores macrista y libertario, pero la convocatoria sufrió un revés cuando los principales aliados del oficialismo dentro del PRO, entre ellos Santilli, Montenegro y sus respectivos bloques legislativos en el Congreso y la Legislatura bonaerense, anunciaron que no participarían.
El evento tenía como objetivo central un conversatorio enfocado en seguridad, infraestructura y salud en la provincia, con exposiciones de referentes de ambos espacios y la participación de especialistas en cada área. Sin embargo, la cumbre, que ya había sido debilitada por las deserciones, terminó de desmoronarse con la difusión de una foto este mediodía. “No sé si es definitivo, pero por ahora no sirve de nada juntarse”, expresaron con enojo desde el radicalismo.
