El ex presidente ve con buenos ojos al nuevo frente anti K. A pesar de que muchos creen que es el ideólogo del nuevo espacio, el flamante tridente opositor niega esta posibilidad, pero le respeta la trayectoria y lo quiere utilizar como mecanismo de consulta.
Hace meses se especula con el rol del ex presidente Eduardo Duhalde en el escenario político actual. Se habló desde el retiro definitivo de la actividad hasta una candidatura legislativa para competir contra una posible postulación de Néstor Kirchner en octubre.
La única verdad es la realidad. El matancero ayudó a formar el Movimiento Productivo Argentino, del cual es presidente honorario, y ha participado en numerosas charlas que brindan dirigentes de primera línea de todo el país del peronismo no K. En esta institución se lo ha visto en distintas actividades e inaugurando filiales en todo el territorio nacional.
Pero también estuvo junto a Luís Barrionuevo en diferentes actos en su cruzada contra Hugo Moyano, con la intención de darle crecimiento a su CGT Azul y Blanca. Además, Duhalde ha sido invitado a participar de conferencias y presentaciones en universidades e instituciones del extranjero.
El ex presidente se siente a gusto alimentando las especulaciones que se generan a su alrededor. Ahora, se lo apunta como el ideólogo de la alianza entre Macri, Solá y De Narváez. Los dos últimos participaron en las charlas del MPA y –en algún momento u otro- han tenido el padrinazgo del cacique bonaerense. Con el Jefe de Gobierno porteño no se le recuerda relación alguna, pero lo cierto es que el ex presidente de Boca sabe que para pisar fuerte en la provincia siempre es bueno contar con la experiencia del aparato duhaldista. A la inversa, el matancero puede usufructuar con la llegada del PRO a los sectores medios y altos del territorio metropolitano.
LA ESTRATEGIA DEL NUEVO FRENTE
Sin embargo, todo esto es ficción periodística. Ni Duhalde, ni Macri, ni De Narváez, ni Solá, dicen que el “cabezón” estuvo trabajando por el acuerdo.
El nuevo tridente opositor del kirchnerismo no escatimó con las declaraciones radiales luego del anuncio del acuerdo. Se mostraron confiados con el nuevo frente y se defendieron de las acusaciones de que son el neomenemismo. También negaron tajantemente estar apadrinados por Duhalde.
El jefe de Gobierno porteño Mauricio Macri rechazó que el caudillo bonaerense esté detrás de la alianza. "Eduardo Duhalde fue Presidente en un momento muy difícil y con su presidencia desembocamos en cinco años de crecimiento. Pero hoy es tiempo de nuevos protagonistas", dijo Macri.
De Narváez, admitió que Duhalde "está en todas partes" y que aunque tienen "diferencias" con él, "será consultado para intercambiar opiniones, como otras fuerzas políticas". Admitió que lo une "una relación de respeto" con su ex líder político pero aclaró que "en la conformación de este espacio no ha tenido injerencia".
Por su parte, Felipe Solá manifestó que "puede ser parte de la antigüedad si quiere ser candidato, pero es parte de la actualidad si es un ex presidente que quiere dar consejos. No negamos a Duhalde, pero no dependemos de él".
De la boca para afuera, los tres parecen querer mostrar la intención de despegarse de Duhalde, pero sin sepultarlo en el olvido. ¿Piensan que ciertos sectores de la ciudadanía no ven con buenos ojos al ex presidente? Como todo, su imagen puede sumar por un lado pero restar por el otro.
En este sentido, se buscará subir el piso obtenido con Unión-PRO la elección pasada, y para eso se necesita al aparato felipista, a los peronistas disidentes, a kirchneristas desencantados, a duhaldistas melancólicos de la época del “piloto de tormentas”, a opositores dispuestos a participar del espacio sin generar conflictos, y a ganar terreno en la gran masa de clase media y baja de la provincia.
DUHALDE NO QUIERE “ELEGIR” MÁS
Para cerrar, el ex presidente Eduardo Duhalde rechazó haber sido el ideólogo de este frente. Pero fiel a su estilo y conocedor del juego político, dejó más dudas que certezas luego de las declaraciones. No ocultó que pensó en una alianza de ese tipo, y expresó su satisfacción por la concreción de la misma.
"Haber pensado no es ser ideólogo. Ellos son bastante grandes y yo ya no tengo ganas de elegir más", dijo.
La referencia a "no elegir más" alude específicamente al kirchnerismo: Duhalde dijo que la última vez que eligió a alguien en política fue cuando propuso a Néstor Kirchner como candidato a presidente, y que, hoy, cree que se equivocó.
"Me alegro cuando el justicialismo comienza a unir a personas que estaban muy distanciadas", agregó Duhalde, que fuera de las primeras planas parece estar feliz con el nuevo meollo que deberá enfrentar el kirchnerismo.
Por César Morielli
