Finalmente, el oficialismo impuso su postura de votar el 11 de octubre, desoyendo los reclamos de la oposición que se mostró preocupada por la situación sanitaria de la pandemia. Pero además aprobó una moción para expulsar del partido y vedar el voto de aquellos que participar en las listas de Consenso Federal en 2019. ¿Habrá una caza de brujas?
La UCR bonaerense definió la fecha para las próximas elecciones del Comité de Provincia de Buenos Aires en un plenario de virtual donde reinaron la tensión y los gritos. Los comicios serán el 11 de octubre y la fecha para presentar lista se extiende hasta un mes antes, el 11 de septiembre.
El oficialismo que conduce el exvicegobernador Daniel Salvador impuso su postura y desoyó los pedidos de la oposición, de postergar el comicio hasta el 29 de noviembre. En el sector que tendrá como candidato al intendente de San Isidro Gustavo Posse se mostraron preocupados por la situación sanitaria, y creen que debido a la pandemia no puede garantizarse el normal desarrollo de las elecciones ni garantizarse la salud de los correligionarios que deban asistir a las urnas.
Esa discusión se llevó a cabo en un encuentro virtual este miércoles. La chispa que desató la polémica fue una inesperada moción del oficialismo para abrir un proceso de detención y expulsión partidaria de aquellos afiliados que en las últimas elecciones decidieron no participar en las listas de Cambiemos.
Muchos dirigentes que no tuvieron lugar en Cambiemos habían decidido acompañar a Consenso Federal, la lista de Roberto Lavagna, en los comicios de 2019. Todos ellos pertenecen al espacio que busca una renovación radical que aporte mayor debate dentro de Juntos por el Cambio y una apertura en la toma de decisiones políticas. Así, el oficialismo apunta a barrer y sacar de la cancha votos que no le serían afines.
El candidato oficialista será el marplatense Maximiliano Abad. En la oposición, con respaldo del senador Martín Lousteau y otros históricos dirigentes, el candidato será Gustavo Posse.
Roberto Leonis, exconcejal de Esteban Echeverria alineado con Lousteau, dijo que es “un escándalo” la proscripción que busca el oficialismo e intentó votar un repudio a las expresiones de Ernesto Sanz, quien pidió la intervención del vidalismo en el partido.
Con mayoría automática en el plenario, se impuso la postura presentada por Diego Martínez para avanzar con los procesos de expulsión. Las listas se podrán presentar dentro de 20 días, y luego habrá un mes hasta las elecciones de octubre.
¿Se viene una acelerada caza de brujas en el radicalismo bonaerense?
Además, Leonis increpó a Salvador por borrar mensajes de correligionarios de las redes sociales. El actual presidente del Comité bonaerense y exvicegobernador reaccionó a los gritos: “¿Con qué derecho decís eso? No se borró ni un mensaje. Estás buscando hacer un show. El show para vos se acabó. Estas muy fuera de la mínima de conducta que se espera de un radical”.
Pablo Domenichini denunció que “hay afiliados de Categoría A y afiliados de Categoría B. Es un ejercicio totalmente parcial. A algunos hay que echarlo y a otros no porque no me conviene”.
El diputado nacional Carlos Fernández defendió la postura oficial: “Hay que terminar con la puerta giratoria en el partido, y este es el momento”. Lo respaldó Sandra París: “Muchos correligionarios defienden a personas que decidieron abiertamente participar en otras listas por fuera de lo que establece nuestra Convención”.
El diputado provincial Fernando Pérez, de la bancada de Cambio Federal que brega por la renovación partidaria, había sido candidato a intendente de Quilmes desde Consenso Federal. En diálogo con los medios resaltó que “me vedaron la posibilidad de competir en 2015 y en 2019. Cuando eso sucede vulneran el espíritu democrático de la competencia y los derechos constitucionales”. Y agregó que “lo mismo sucedió con otros dirigentes que fueron excluidos por la conducción de Salvador”.
El quilmeño remarcó que quiere “un partido que busque transformarle la vida a la gente y no que se entregue al socio de turno para poner al hijo en la lista de legisladores nacionales. El salvadorismo quiere que el afiliado no se exprese, por eso quiere votar en pandemia. Le tienen pánico a la opinión de los radicales y a la competencia interna porque no pueden dar la cara”.
Volviendo sobre la fecha electoral, Domenichini dijo que las condiciones de la pandemia “se han agravado. Si queremos podemos ratificar la presentación de listas para el 11 de septiembre, pero el comicio se tiene que llevar a cabo cuando no haya tantos riesgos sanitaros”. Y pidió que el “partido deje de mirarse el ombligo, alejado de los problemas reales”.
Salvdor volvió a responder con algo de enojo: “¿Y para noviembre está resuelta la pandemia?”. Leonis lo chicaneó: “El PJ es más coherente que nosotros”.
