Con el regreso de la agenda política tras el Mundial, el vínculo entre el jefe de Gobierno porteño y el Presidente se fortalece, mientras la confrontación con el exmandatario de la Ciudad se profundiza. Alianzas, gestión y la pelea por el voto porteño empiezan a marcar el escenario rumbo a 2027
Con la finalización del Mundial y el inicio del armado político para 2027, la disputa por la Ciudad de Buenos Aires comienza a tomar forma. Mientras Jorge Macri y Javier Milei exhiben una sintonía cada vez mayor, Horacio Rodríguez Larreta profundiza su distanciamiento del PRO y busca consolidarse como una alternativa propia frente al oficialismo porteño y a La Libertad Avanza. El escenario anticipa una competencia marcada por dos modelos contrapuestos, con el espacio público como uno de los principales ejes de confrontación. Ninguno de los espacios imagina una victoria en primera vuelta: en el macrismo confían en repetir el caudal electoral que Patricia Bullrich obtuvo al frente de una coalición de derecha, mientras que el exjefe de Gobierno apuesta a llegar al balotaje para enfrentar directamente al candidato del mileísmo.
Dentro del Gobierno porteño consideran que Rodríguez Larreta representa un capítulo cerrado dentro del PRO. Un ministro de la administración local lo definió en reserva como un «PRO residual», convencido de que perdió centralidad política y de que un eventual acercamiento al peronismo terminaría identificándolo con el kirchnerismo, alejándolo del electorado que históricamente acompañó al partido amarillo en la Ciudad. En Uspallata sostienen, además, que las críticas más fuertes a la gestión provienen del electorado de centroderecha y no de los sectores progresistas.
Frente a ese escenario, Rodríguez Larreta intenta diferenciarse del discurso de endurecimiento que, a su juicio, hoy comparten el PRO y el Gobierno nacional. Su propuesta vuelve a apoyarse en la integración, el desarrollo urbano y un método de gestión basado en la cercanía con los vecinos. Recorre los barrios, organiza encuentros en cafés y mantiene un contacto permanente a través de las redes sociales, con la intención de responder personalmente la mayor cantidad posible de demandas ciudadanas. Al mismo tiempo, comenzó a recopilar propuestas vecinales para incorporarlas a un eventual programa de gobierno.
Las diferencias también se trasladan al plano discursivo. “Donde Jorge Macri propone hacer un muro yo quiero hacer un puente. Totalmente al revés”, afirmó Rodríguez Larreta al cuestionar la iniciativa sobre el límite entre la Ciudad y el conurbano bonaerense. Para el exjefe de Gobierno, el principal rival es hoy Jorge Macri, ya confirmado por el PRO como postulante para buscar la reelección. En el oficialismo porteño consideran que la gestión mejoró respecto de los primeros meses y creen que La Libertad Avanza ya no atraviesa el momento de mayor fortaleza que mostró al comienzo de la administración nacional. También entienden que el espacio libertario perdió a quien aparecía como su principal carta electoral en la Ciudad, Manuel Adorni, luego de quedar involucrado en una investigación sobre la evolución de su patrimonio desde que asumió funciones públicas.
Mientras el vínculo entre el PRO y Rodríguez Larreta se deteriora, ocurre el fenómeno inverso con La Libertad Avanza. El jefe de Gabinete, Diego Santilli, destacó durante el fin de semana que el oficialismo obtuvo triunfos en 15 de las 24 provincias durante 2025 y que esa estrategia combinó acuerdos electorales con competencia propia, según cada distrito. Atribuyó ese esquema directamente al liderazgo de Karina Milei y enumeró algunos ejemplos: “Provincia de Buenos Aires, hubo acuerdo. Ciudad de Buenos Aires, hubo acuerdo. En Chaco, hubo acuerdo. En Entre Ríos, acuerdo”. Según explicó, ese modelo de pactos selectivos podría repetirse en 2027 porque “ese camino” será el que impulse la mesa política encabezada por la secretaria general de la Presidencia.
La buena relación entre el Gobierno nacional y la administración porteña volvió a quedar reflejada en La Rural, donde Javier Milei y Karina Milei saludaron públicamente a Jorge Macri y a su familia. La imagen, difundida inicialmente por Sandra Pettovello y luego replicada por el jefe de Gobierno, reforzó la percepción de acercamiento entre ambos espacios. En paralelo, Macri sostiene un discurso cada vez más próximo al del oficialismo nacional, con énfasis en el orden público y la obra pública. Según distintas fuentes, dentro del PRO consideran incluso beneficioso que La Libertad Avanza dispute parte de su agenda, convencidos de que el ejercicio de la gestión les permitirá recuperar votantes que migraron hacia el mileísmo. El objetivo sigue siendo alcanzar un entendimiento político con la Casa Rosada, apoyados en los buenos resultados obtenidos durante las elecciones de octubre de 2025, aunque también aseguran estar preparados para competir si ese acuerdo finalmente no prospera.
Del otro lado, Rodríguez Larreta profundiza sus cuestionamientos al partido que integró durante años. A su entender, el PRO dejó atrás los principios que lo caracterizaron en sus primeros años de gestión. “Yo también me equivoqué, lo impulsé y después reconocí el error”, afirmó al referirse al desembarco de Jorge Macri en la política porteña durante su administración.
Uno de los últimos cruces entre ambos giró en torno a la limpieza urbana. A través de sus redes sociales, Rodríguez Larreta aseguró que “Es una decisión política que la Ciudad tenga olor a pis”, reavivando la discusión sobre el mantenimiento del espacio público.
Fiel a la metodología que también aplica en temas como vivienda, el exjefe de Gobierno presentó propuestas apoyadas en diagnósticos técnicos y experiencias internacionales. Desde el Ejecutivo porteño, en cambio, sostienen que la situación comenzó a mejorar gracias al endurecimiento de los controles sobre la disposición de residuos, incluyendo sanciones y clausuras para los comercios que incumplen los horarios establecidos.
En esa línea, Rodríguez Larreta señaló que la producción de residuos varía según cada barrio y propuso adaptar el sistema de recolección tomando como referencia modelos aplicados en otras ciudades, como Madrid. Entre las medidas que impulsa figuran contenedores adecuados para cada zona, sensores que permitan detectar cuándo están próximos a colapsar, recorridos inteligentes para los camiones recolectores y un mayor impulso al reciclaje. Bajo el concepto de «próximo paso», el dirigente busca disputar uno de los terrenos donde históricamente el PRO construyó buena parte de su fortaleza política: la gestión cotidiana del espacio público porteño.
