En 2024, las transferencias automáticas a provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires sufrieron un retroceso del 9,8% en términos reales, impactadas por la inflación y la política de ajuste fiscal del gobierno nacional.
Las transferencias automáticas del gobierno encabezado por Javier Milei hacia las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires registraron una contracción real del 9,8% durante 2024, alcanzando un total de $4,2 billones. Este retroceso se dio en un contexto marcado por un fuerte ajuste fiscal que priorizó la reducción del gasto público.
Aunque el monto nominal aumentó un 194% en comparación con el año anterior, la inflación, que promedió el 220% durante el período, diluyó significativamente el poder adquisitivo de estos recursos. Según el análisis realizado por la consultora Politikon Chaco, la provincia de Buenos Aires fue la más afectada, perdiendo $1.056.837 millones en términos reales, seguida por Santa Fe y Córdoba, que enfrentaron disminuciones de $360.086 millones y $347.327 millones, respectivamente.
El cálculo incluye conceptos como coparticipación federal, leyes especiales y compensaciones. Sin embargo, a pesar del incremento nominal, la caída real cercana al 10 % evidencia el impacto de la inflación en el reparto de recursos nacionales. Esta reducción afecta directamente a las provincias con mayores necesidades de financiamiento para servicios esenciales.
Ante esta situación, el ministro de Economía de Buenos Aires, Pablo López, expresó: «Como advertimos durante todo el año, la caída de recursos para las provincias fue drástica, especialmente para Buenos Aires, la mayor generadora de riqueza del país. Somos una provincia solidaria, pero los bonaerenses merecen un trato más justo».
Por su parte, Carlos Bianco, ministro de Gobierno bonaerense, criticó duramente al Ejecutivo nacional y alertó sobre las dificultades económicas que enfrenta la provincia: «El presidente Javier Milei dijo que avanzará con un ajuste profundo, lo que significa que esta situación continuará. Además, nos dejaron sin los recursos del Presupuesto en la legislatura provincial por decisión de la oposición. Así, Buenos Aires inicia 2025 en emergencia económica».
Este escenario anticipa desafíos significativos para las provincias, que deberán gestionar con recursos reducidos en un contexto económico ya de por sí complejo.
