El Congreso Ordinario y Extraordinario de la central obrera sesionó en la sede del club Unione e Benevolenza de Capital Federal y brindó importantes definiciones.
Ante un auditorio colmado de 454 congresales, de un total de 656, con la presencia de invitados internacionales de Centrales sindicales de América y Europa y de organizaciones hermanas del campo popular, el Congreso Ordinario y Extraordinario de la CTA-A sesionó en la sede del club Unione e Benevolenza de esta capital. Importantes definiciones.
Las decisiones más destacadas son:
Ratificación del llamado a elecciones nacionales, con el voto directo de sus afiliados, para elegir autoridades de la CTA-A para el período 2018-2022, que tendrán lugar el 8 de agosto.
Convocar a paro general para el 10 de mayo en todo el país, con acciones y movilizaciones en todas las provincias, repudiar el ajuste, el techo a las paritarias, los despidos, la precarización laboral, la represión y criminalización de la protesta social.
Al cumplirse una nueva fecha de celebración del día del Trabajador, convocamos a una amplia movilización centralizada de dos acciones fundamentales: Una en la ciudad de Rosario frente a la planta de la multinacional Cargill en conjunto con el gremio de Aceiteros y otras organizaciones sindicales y sociales; en tanto que en la Ciudad de Buenos Aires concentraremos frente al Monumento al Trabajo cito en Avenida Paseo Colón al 800.
El secretario General Adjunto de la CTA-A Ricardo Peidro afirmó: «Desde su fundación la CTA-A decidió el camino: No ser la izquierda de la burocracia sino construir nuestro propio poder. Con el orgullo de estar en nuestra Central, de ser parte de este espacio que es una herramienta de organización de nuestro pueblo. Con esa coherencia seguiremos luchando hasta el fin de nuestras vidas».
A su Turno, Hugo «Cachorro» Godoy, Secretario General de ATE Nacional, afirmó, «Este Congreso es una bisagra porque termina una etapa. Nosotros no necesitamos la legalidad del Ministerio de Trabajo para avanzar en la construcción de la CTA-A, sino la fuerza de la clase trabajadora para hacerse dueña de su propio destino».
