La central obrera acordó un plan de acción múltiple que combina negociaciones, contactos políticos y posibles medidas de fuerza.
Durante más de tres horas y media, los principales dirigentes de la CGT se reunieron este jueves en la sede de la UOCRA para debatir cómo afrontar la nueva reforma laboral que propone el Gobierno. Aunque el encuentro estaba convocado inicialmente para evaluar el resultado de las elecciones del domingo pasado, el tema central fue la reforma laboral, que dominó la mayoría de los discursos.
Entre los acuerdos, se destacó un plan que incluye mantener las negociaciones en el Consejo de Mayo, contactar a gobernadores y legisladores, la eventual impugnación judicial y la posibilidad de llevar adelante medidas de fuerza.
El cónclave reunió a unos 64 sindicatos y contó con la participación de figuras clave como Gerardo Martínez, Héctor Daer (Sanidad), Hugo Moyano (Camioneros), Armando Cavalieri (Comercio), Octavio Argüello (Camioneros), Felipe Carrillo (UPCN), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias) y Sergio Romero (UDA), entre otros. También estuvieron presentes representantes del sindicalismo kirchnerista poco habituales en estas reuniones, como Abel Furlán (UOM) y Mario Manrique (SMATA), quien había renunciado a la central en octubre del año pasado.
Durante el encuentro, los dirigentes analizaron la victoria de Javier Milei y la derrota del PJ. Sin embargo, la discusión más intensa giró en torno a la reforma laboral. Martínez aclaró que muchas de las propuestas «extremas» difundidas en medios, como la reducción de indemnizaciones, cambios en la jornada laboral y vacaciones o la limitación de la ultraactividad de los convenios, no se están consensuando en el Consejo de Mayo.
La reunión también mostró divisiones internas. Los dirigentes alineados con Luis Barrionuevo, como Carlos Acuña (estaciones de servicio) y Argentino Geneiro (gastronómicos), no asistieron, en rechazo a la posible incorporación de Cristian Jerónimo al triunvirato de la CGT, respaldada por Gerardo Martínez, José Luis Lingeri y un bloque de aproximadamente 30 gremios. Además, se ausentaron Mario Calegari (UTA) y Omar Maturano (La Fraternidad), adherentes a la postura barrionuevista.
A pesar de estas ausencias, los dirigentes presentes coincidieron en avanzar con un plan de acción múltiple para enfrentar la reforma laboral si el Gobierno intenta imponer cambios que «afecten los derechos de los trabajadores». Esto contempla mantener las negociaciones hasta lograr un acuerdo conjunto mediante un proyecto de ley en diciembre, así como la organización de posibles paros y movilizaciones.
Martínez, en su rol de representante de la CGT en el Consejo de Mayo, subrayó ante sus colegas: «Nunca se plantearon propuestas como la reducción de indemnizaciones, los cambios en la jornada laboral y las vacaciones y la limitación de la ultraactividad de los convenios”. Por su parte, los dirigentes coincidieron en que la estrategia sindical deberá ser flexible, combinando negociación política con medidas de presión si fuera necesario.
Por último, durante el encuentro también se avanzó en la organización del congreso del 5 de noviembre, que se realizará en el estadio de Obras Sanitarias, donde se elegirá la nueva conducción de la central obrera con mandato hasta 2029.
