La central obrera resolvió concentrarse el miércoles 11 de febrero, desde el mediodía, mientras el Senado debate el proyecto oficial. No habrá paro general, aunque cada gremio podrá definir medidas propias.
La CGT definió este mediodía salir nuevamente a la calle para rechazar la reforma laboral impulsada por el Gobierno del presidente, Javier Milei. La movilización se realizará el próximo miércoles, desde el mediodía, frente al Congreso, en coincidencia con el inicio del debate del proyecto en el Senado.
La decisión fue tomada por el Consejo Directivo cegetista, reunido en la sede de Azopardo 802. Allí no prosperaron las propuestas de acompañar la protesta con un paro general de 12 o 48 horas, aunque sí se habilitó a que cada sindicato disponga un cese de actividades para facilitar la participación de los trabajadores.
El triunviro, Jorge Sola, señaló en conferencia de prensa, que la reforma que impulsa el Gobierno «ataca y cerca los derechos laborales y colectivos de los trabajadores», y confirmó una protesta “multitudinaria y contundente» el miércoles en la Plaza del Congreso a partir de las 15 horas.
Asimismo informó que la central planteó sus objeciones ante “más de 16 gobernadores y 35 senadores, 30 diputados y 50 intendentes”, además de “representantes de las pymes”. Según expresó, el paro general podría ser una medida utilizada más adelante, ya que se trata de “una batalla larga”.
Durante el encuentro hubo posiciones encontradas. Desde el sector del transporte, nucleado en la CATT, se planteó la posibilidad de un paro de 12 horas, mientras que Sebastián Maturano, de La Fraternidad, impulsó una huelga de 48 horas. Sergio Palazzo, en tanto, pidió avalar el cese de tareas y anunciar que la movilización forme parte de un plan de lucha en escalada.
Finalmente, se impuso la postura del sector dialoguista, mayoritario en la conducción, que apuesta a continuar las negociaciones para introducir cambios en la iniciativa oficial. En ese marco, los dirigentes expresaron fuertes críticas tanto al Gobierno como a varios gobernadores, que evitaron reunirse con los gremios y se muestran alineados con la Casa Rosada.
Aunque en la CGT dan casi por hecho que la reforma será aprobada, los esfuerzos ahora están puestos en modificar artículos clave que afectan el financiamiento sindical. Sin embargo, según trascendió, los cambios que el Gobierno estaría dispuesto a aceptar apuntan más a asegurar el respaldo de los gobernadores que a atender los reclamos de la central, con concesiones limitadas vinculadas a «la caja sindical».
Al encuentro de la CGT concurrieron sus cotitulares, Octavio Argüello (Camioneros), Jorge Sola (Seguro) y Cristian Jerónimo (empleados del vidrio); Andrés Rodríguez (UPCN), Gerardo Martínez (UOCRA), Osvaldo Lobato (UOM), Héctor Daer (Sanidad), Sergio Romero (UDA), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), Juan Carlos Schmid (Dragado y Balizamiento), Sergio Palazzo (bancarios), Sebastián Maturano (La Fraternidad) y Horacio Calculli (aeronavegantes), entre otros.
