La central obrera descartó protestar en el Senado y definió una marcha a Tribunales para cuestionar la ley impulsada por el Gobierno. El sector dialoguista impuso una postura más moderada frente a la iniciativa oficial.
La conducción de la CGT resolvió no convocar a un paro ni movilizarse este viernes durante el debate en el Senado sobre la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional. En cambio, la central sindical optó por impulsar una estrategia judicial y anunció una movilización a Tribunales para el próximo lunes, en respaldo a la presentación que cuestionará la norma.
La decisión marcó una diferencia con los gremios agrupados en el Frente de Sindicatos Unidos, que mantuvieron su convocatoria a un paro de 36 horas con movilización. La CGT eligió una postura más moderada y evitó sumarse a esa protesta, en un escenario de tensiones internas sobre cómo enfrentar el proyecto oficial.
La definición surgió de un encuentro ampliado de la mesa chica cegetista que se realizó en la sede de UPCN. Allí se evaluó la continuidad del plan de acción contra la reforma laboral y predominó la postura que propuso concentrar los esfuerzos en la vía judicial.
La conducción sindical priorizó impugnar la reforma ante la Justicia y dejó en segundo plano la confrontación callejera, con el objetivo de cuestionar la legalidad de la iniciativa promovida por el gobierno de Javier Milei. La marcha prevista hacia el Palacio de Tribunales acompañará la presentación que realizará la central obrera contra la nueva legislación laboral.
