En medio de tensiones políticas y negociaciones cruzadas, el Congreso avanza con la puesta en marcha de sus comisiones clave, entre ellas la Bicameral encargada de supervisar los organismos de inteligencia. Este proceso se da en un contexto sensible: el gobierno de Javier Milei busca ampliar las atribuciones de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), mientras resurgen versiones sobre una eventual alianza entre La Libertad Avanza y el PRO de cara a 2027.
Dentro de ese escenario, surgieron especulaciones sobre quién podría quedarse con la presidencia de la Comisión Bicameral de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia. Uno de los nombres que comenzó a circular fue el de Sebastián Pareja, diputado nacional de LLA y figura clave en el armado bonaerense del oficialismo.
Pareja, cercano a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, aparece vinculado a una estructura donde también gravita el asesor presidencial Santiago Caputo, quien mantiene una relación tirante con la hermana del mandatario. La comisión en cuestión tiene bajo su órbita el control de la SIDE, un área estratégica dentro del esquema de poder del Gobierno.
Sin embargo, desde el entorno del legislador libertario desmintieron de manera categórica esas versiones. En paralelo, fuentes parlamentarias relativizaron las especulaciones y señalaron que se trata apenas de «trascendidos» sin definiciones concretas hasta el momento.
Otro de los nombres que se mencionaron fue el de Cristian Ritondo, jefe del bloque del PRO en Diputados. No obstante, desde el oficialismo aseguraron que nunca existió una oferta formal para que ocupara ese lugar.
La versión difiere en el entorno del dirigente macrista, donde sostienen que el presidente de la Cámara baja, Martín Menem, «le había prometido» ese cargo a Ritondo. El malestar en ese sector no tardó en hacerse notar: «Pueden hacer lo que quieran, pero no pueden mentir le ofrecieron la bicameral, pero su interna es más fuerte que los compromisos que toman y meten a todos adentro», lanzaron desde el entorno del referente bonaerense del PRO.
Según esa misma versión, el supuesto ofrecimiento habría contado con la presencia de figuras como el actual ministro del Interior, Diego Santilli, el diputado Javier Sánchez Wrba y Oscar Zago, líder del bloque del MID, aliado parlamentario del PRO. Estas conversaciones se habrían dado en el marco de las negociaciones para garantizar la continuidad de Menem al frente de la Cámara de Diputados.
La disputa interna se intensificó pocos días después de que Ritondo expresara públicamente su intención de avanzar hacia una alianza electoral entre el PRO y LLA en la provincia de Buenos Aires, un distrito clave dominado por el peronismo. «Quedó demostrado que yendo juntos hay un pequeño márgen de ganar y yendo separado es imposible», afirmaron desde el espacio amarillo.
Desde el oficialismo libertario, sin embargo, tomaron distancia de esas declaraciones y consideraron que el dirigente del PRO «hizo una de más». En ese contexto, durante una reunión del Consejo Federal del partido, el propio Ritondo expresó su deseo de que el PRO vuelva a gobernar la provincia «como lo hicimos con María Eugenia (Vidal) en 2015».
En esa línea, el jefe de bloque reiteró su respaldo a Diego Santilli como posible candidato a gobernador bonaerense. Desde su entorno destacaron que «Diego es del PRO y hoy es el principal vínculo con el gobierno que tiene el partido», en referencia a su doble rol dentro del espacio amarillo y su cercanía con la administración libertaria.
Más allá de la disputa política, la comisión Bicameral enfrenta temas de alta sensibilidad. Entre ellos, el tratamiento del Plan de Inteligencia Nacional (PIN), que en su versión original habilitaba acciones de espionaje sobre quienes pudieran afectar la confianza en el programa económico del Gobierno o influir en la opinión pública de forma contraria al interés nacional. Según el periodista Hugo Alconada Mon, el oficialismo habría decidido revisar algunos de los puntos más cuestionados.
A esto se suma el Decreto de Necesidad y Urgencia impulsado por Milei a comienzos de año para fortalecer la SIDE, una iniciativa que también generó fuertes críticas por parte de la oposición.
En este contexto, desde el Senado adelantaron que «la idea del senado es conformar las bicamerales en abril», lo que podría destrabar una discusión clave en medio de las tensiones entre oficialismo y aliados.
