La exsubdirectora del FMI consideró que el apoyo de Washington fue clave para contener la volatilidad, aunque remarcó que Argentina debe acumular reservas, flexibilizar el tipo de cambio y asegurar respaldo interno para sus reformas.
La economista Gita Gopinath, quien hasta agosto ocupó el cargo de subdirectora gerente y economista jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI), elogió el respaldo financiero de Estados Unidos a la Argentina, pero planteó que el país necesita avanzar en cambios profundos para estabilizar su economía.
En su cuenta de X, Gopinath expresó: «El apoyo estadounidense sin duda ayuda a prevenir fluctuaciones cambiarias especulativas. Sin embargo, un progreso duradero requerirá que Argentina adopte un régimen cambiario más flexible, acumule reservas y genere apoyo para sus reformas internamente».
La declaración de la economista se alineó con las advertencias de analistas locales que hace meses recomiendan modificar el esquema de bandas cambiarias. Estos especialistas sostienen que el equipo económico debe aprender de los errores cometidos al no comprar dólares cuando el tipo de cambio se acercaba al piso del rango oficial.
El anuncio que motivó la reacción de Gopinath llegó desde Washington. El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, comunicó que negocia con Argentina un swap por u$s20.000 millones como señal de respaldo al programa económico del presidente Javier Milei.
Además, Bessent afirmó que su país «está listo para comprar bonos argentinos en dólares», que el Tesoro se encuentra «preparado para otorgar un importante crédito stand-by a través del Fondo de Estabilización Cambiaria» y que «numerosas empresas estadounidenses planean realizar importantes inversiones extranjeras directas en Argentina». Todo este paquete superó las previsiones del mercado financiero.
El Gobierno argentino prevé como contrapartida cancelar el swap con China y reinstaurar las retenciones a la soja después de octubre, dado que se trata de un producto donde Argentina y Estados Unidos compiten directamente.
Fuentes oficiales indicaron que la asistencia monetaria llegaría tras las elecciones legislativas de octubre. El objetivo sería evitar turbulencias en los mercados una vez conocidos los resultados y neutralizar eventuales “intentos destituyentes”.
