En septiembre, trece de los sectores que integran el EMAE mostraron incrementos respecto al mismo mes del año previo. Pesca presentó una suba interanual del 58,2%, mientras que Intermediación financiera tuvo un alza del 39,7%.
Por otro lado, solamente dos sectores registraron bajas frente a septiembre del año anterior: Industria manufacturera, con una disminución del 1,0% interanual, y Administración pública y defensa; planes de seguridad social de afiliación obligatoria, con una caída del 0,7% interanual. Ambos sectores en conjunto restan 0,19 puntos porcentuales a la variación anual del EMAE.
“En septiembre la actividad creció 0,5% mensual y 5% interanual. El EMAE superó en 0,2% el nivel de febrero de 2025 y 5% el de noviembre de 2023. El orden macro permitió proteger a las familias de la volatilidad financiera generada por el ruido político en los meses pre electorales”, aseguró Martín Vauthier, director del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) y asesor del ministro de Economía, Luis Caputo.
En agosto, el EMAE había reflejado una variación mensual positiva de 0,7%, lo que trajo alivio al Gobierno. Este desempeño se debió en gran medida a los sectores considerados “ganadores”: Intermediación financiera tuvo una variación interanual del 26,5% y Explotación de minas y canteras del 9,3%.
La variable del Indec venía de una serie de meses con resultados dispares. En el segundo trimestre presentó fluctuaciones: en abril tuvo una variación del 1,1%, pero luego en mayo del -0,2% y en junio, -0,2%. La tendencia cambió en julio con un incremento de 0,1% y siguió en agosto con el 0,7%. Con el 0,5% de septiembre, encadenó una racha positiva de tres meses seguidos.
La consultora Analytica había registrado una contracción en sus mediciones de alta frecuencia. Basado en indicadores sectoriales, de consumo y crédito), el Índice Líder de Actividad Analytica (ILA) presentó una variación negativa del 0,3% en septiembre.
“La actividad retrocedió en un contexto marcado por la inestabilidad de precios relativos, evidenciando comportamientos dispares entre sectores. Las caídas predominaron en la industria automotriz, en la metalurgia básica y en el sector energético, con una disminución en la producción de gas”, indicaron desde la firma. Agregaron que variables ligadas al consumo, como la recaudación del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y la confianza, también mostraron mermas.
Las mejoras estuvieron presentes en algunos segmentos industriales, principalmente en la producción de aceros planos y laminados en frío, así como en algunos bienes durables. “Las importaciones continuaron expandiéndose con fuerza, reflejando la persistente heterogeneidad del entramado productivo”, sumaron.
En cuanto a la construcción, si bien se verificaron señales de recuperación, el movimiento quedó lejos de los picos históricos del sector. “Según el Índice Construya, que mide la venta de insumos al sector privado, la actividad registró un crecimiento interanual y respecto al mes anterior, revirtiendo dos meses consecutivos de caída. Sin embargo, este repunte es frágil, ya que los despachos de cemento se mantuvieron casi un 8% por debajo del máximo alcanzado a mitad de año”, destacaron en el informe sectorial.
Por su parte, Analytica remarcó que, tras las elecciones, la atención se centra en los desafíos monetarios y cambiarios. El Gobierno enfrenta además cuestiones vinculadas al consumo y la producción, sin definiciones sobre cómo abordará estos frentes.
