Consultado sobre las intenciones de Hugo Moyano de ser candidato a gobernador en 2011, el ex presidente expresó: “Se ha animado a tantas cosas y por otra parte cada ciudadano en democracia puede hacer lo que quiera”.
Néstor Kirchner alimentó la fantasía de que Hugo Moyano podría competir, en 2011, por la gobernación bonaerense o, al menos, tratar de convertirse en uno de los jefes visibles del PJ de Buenos Aires.
Mediodía, Los Hornos, periferia de La Plata: Néstor Kirchner, desde el tumulto, mastica una pocas frases que en su boca carecen de inocencia. Fuera de libreto, sin sorpresa y sin rechazo, que Hugo Moyano, es capaz de pelear por la gobernación bonaerense.
Algunos medios relataron la euforia del moyanismo frente a la pretensión de su jefe de elegir Buenos Aires como escenario político, con una eventual intensión de ser gobernador como plan de máxima, y la intención de incidir en el PJ bonaerense como objetivo más accesible.
Por radio, el camionero se hizo el distraído y redujo todo a la inventiva periodística. Una salida fácil. Pero, en paralelo, reforzó su pertenencia al peronismo de Buenos Aires -es el vice- y, en una crítica innominada, planteó que quedan “pocos peronistas de Perón”.
“Hugo jugó bien con el Gobierno, es amigo: tiene derecho a querer ser una figura de peso en el peronismo. ¿Candidato? Falta tanto...”, dijeron en Casa Rosada. azonamiento simple: ¿Para qué, llegado el caso, Kirchner se opondría a una aspiración hoy abstracta?
Lo de Moyano, a pesar del atajo recurrente de imputar a la prensa, está en ebullición. Un dirigente de su extrema cercanía reforzó el planteo y dijo que “el proyecto Moyano”, como candidato o como jefe político, fue imaginado hace dos años por el camionero.
De hecho, tiene en gateras el lanzamiento de un espacio político propio, el Movimiento de Reconstrucción Peronista (MRP), encarnación más palpable de su pretensión de iniciar el tránsito de lo sindical a lo político, espejado en la experiencia de Lula da Silva.
