El gobernador bonaerense participará el jueves de la marcha convocada por la CGT y las CTA a Plaza de Mayo y articula una estrategia parlamentaria con Unión por la Patria para frenar el proyecto oficial.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, confirmó que se sumará a la movilización convocada para el próximo jueves por la CGT y las dos CTA en rechazo a la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional, una iniciativa que, según advirtió, profundiza la «precarización» y el ajuste sobre «trabajadores y jubilados».
La reforma abrió un nuevo capítulo en la disputa política entre la Casa Rosada y el mandatario bonaerense. Tras conocerse el texto del proyecto de «modernización laboral», Kicillof cuestionó con dureza su contenido y rechazó la denominación elegida por el oficialismo. «La quieren llamar ‘modernización’. No sé en qué país del mundo llevarte a la época de las cavernas se llama modernización. No sé en qué lugar retroceder décadas en derechos sociales es modernización. Yo le pongo un nombre más preciso: precarización laboral», sostuvo. Y agregó: «Empobrecimiento y desprotección es la reforma que intenta hacer el gobierno de Milei».
El gobernador alineó su postura con la de las centrales sindicales y otros sectores que alertan que el proyecto atenta contra derechos adquiridos, no promoverá la creación de empleo y replica la flexibilización laboral de los años ’90. En ese sentido, remarcó que, de aprobarse, la iniciativa será “inconstitucional” y cuestionó el impacto social del programa económico libertario. «¿De qué se trata la reforma laboral de Milei? De trasladarles a los trabajadores y jubilados el costo de la desindustrialización y del achicamiento de la economía. Es descargar el ajuste más feroz sobre quienes menos tienen», subrayó.
Kicillof también puso el foco en la situación productiva de la provincia. Señaló que el plan económico nacional ya está provocando cierres, despidos y suspensiones, y advirtió que la reforma agravará ese escenario. «Todos los días nos enteramos de cierres, despidos y suspensiones. Esta provincia aloja el 50% del tejido industrial del país y estamos transitando un modelo de desindustrialización explícito y obsceno», describió. Según detalló, se trata de un esquema «que comprime las ganancias empresariales hasta forzar cierres o la salida del país», y afirmó que ya se contabiliza “un cuarto de millón de despedidos en estos dos años”, con salarios y jubilaciones deteriorados.
Desde el gobierno bonaerense anticiparon que, en paralelo a la protesta en las calles, se trabaja junto a diputados nacionales de Unión por la Patria y a los gremios para dar la pelea en el Congreso. Entre quienes analizan el articulado figuran el diputado y titular de la CTA, Hugo Yasky, y el abogado de Camioneros y legislador, Hugo Moyano (hijo), ambos alineados en el Movimiento Derecho al Futuro.
Las propuestas del espacio retoman iniciativas ya presentadas, como la regulación del trabajo en plataformas digitales, un régimen contra la violencia y el acoso laboral, la ampliación de licencias parentales y la reducción de la jornada laboral.
El ministro de Trabajo bonaerense, Walter Correa, coincidió en que el régimen laboral puede ser debatido, pero cuestionó el enfoque del proyecto oficial. «Hay muchas cosas que se podrían discutir y debatir», admitió, aunque aclaró que debe hacerse considerando la realidad social. «Esto no es una modernidad: es una retracción en términos de derechos y en términos democráticos», afirmó, y advirtió sobre la extensión de la jornada laboral: «Habría que analizar, desde la salud mental y física, lo que implica trabajar 13 o 14 horas por día, en el mundo se va hacia menos horas de trabajo y acá quieren hacer lo contrario».
Kicillof encabezará la columna del Movimiento Derecho al Futuro en la marcha del jueves, acompañado por ministros provinciales e intendentes del axelismo. Será una nueva postal de confrontación con Milei, como ya ocurrió tras el veto presidencial a la suba de las jubilaciones y a la Ley de Financiamiento Universitario. La movilización, que se prevé masiva, dará inicio a un plan de lucha del arco gremial para frenar una reforma que modifica aspectos centrales de la relación laboral, como las contrataciones, la carga horaria, los salarios, el derecho a huelga, las vacaciones y las indemnizaciones.
