El gobernador bonaerense Axel Kicillof volvió a cuestionar con dureza la iniciativa de Reforma Laboral impulsada por el oficialismo nacional y la comparó con intentos de flexibilización del pasado. En declaraciones radiales, sostuvo que el proyecto “recorta derechos” y planteó que el peronismo está en condiciones de impulsar una actualización normativa que contemple las nuevas formas de empleo, como las vinculadas a plataformas y aplicaciones, pero sin resignar garantías para los trabajadores.
En diálogo con Roberto Navarro por El Destape Radio, el mandatario provincial rechazó el argumento de que la legislación actual dificulta las contrataciones. “Hablan de que es complicado despedir, pero con estas leyes ya hubo 270 mil despidos. Facilitar las cesantías no genera empleo”, señaló. A su entender, el problema no radica en la normativa laboral sino en el rumbo económico. “Con este mismo marco legal hubo etapas con fuerte creación de puestos de trabajo. Lo que define es el programa económico”, afirmó.
Kicillof recordó además que durante los años en que estuvo vigente la doble indemnización, a partir de 2005, el empleo creció con fuerza. “Eso demuestra que la generación de trabajo depende del modelo productivo”, subrayó. También advirtió que la redacción original del proyecto contemplaba una reducción del impuesto a las Ganancias para empresas que impactaba en la coparticipación y, por lo tanto, en los recursos que reciben las provincias.
El gobernador consideró que calificar la iniciativa como una “modernización laboral” es “una burla”, ya que —según indicó— afecta derechos como vacaciones, horas extras y el derecho a huelga. En ese sentido, planteó que el verdadero desafío es combatir la informalidad y ampliar la protección a quienes hoy no cuentan con aguinaldo ni cobertura social.
Al analizar la situación económica, sostuvo que desde la asunción de Javier Milei “se pierde un empleo cada cuatro minutos y cierran 30 empresas por día”. También remarcó que el 72% de los trabajadores, tanto formales como informales, percibe ingresos inferiores al millón de pesos mensuales, y consideró que ese es el eje que debería orientar las políticas públicas.
Kicillof confirmó que participará de la movilización convocada para este miércoles en rechazo a la reforma y llamó a expresar el desacuerdo en las calles. Finalmente, cuestionó el perfil productivo promovido por la Casa Rosada. “El esquema agroexportador, sumado a minería y petróleo, no genera el volumen de empleo que necesita la Argentina. Prometieron que iba a mejorar y no ocurrió”, concluyó.
