La Justicia Federal de Campana investiga un esquema de coimas para eliminar multas de tránsito mediante gestores y jueces de faltas. Según trascendió, la denuncia aún no incluyó imputados, y D’Onofrio no fue citado a declarar.
El ministro de Transporte bonaerense, Jorge D’Onofrio, se encuentra en el centro de una tormenta política y judicial que complica su posición dentro del gabinete de Axel Kicillof. Las tensiones internas en Unión por la Patria, sumadas a una investigación por presunta corrupción en el manejo de multas de tránsito, incrementaron las especulaciones sobre su futuro político y su vínculo con el Frente Renovador (FR), liderado por Sergio Massa.
La Justicia Federal de Campana investiga un esquema de coimas para eliminar multas de tránsito mediante gestores y jueces de faltas. Según trascendió, la denuncia aún no incluyó imputados, y D’Onofrio no fue citado a declarar. Pese a ello, el ministro solicitó participar como querellante y aseguró que su ministerio está colaborando con la justicia. Desde su entorno afirmaron que el sistema vigente no permite eliminar multas sin sentencia o resolución judicial, y reiteraron que la investigación demostrará que no existieron irregularidades.
Mientras la causa avanza, el caso tomó relevancia nacional, alimentando rumores sobre cifras millonarias vinculadas al esquema investigado. Aunque el equipo de D’Onofrio reafirmó su disposición a colaborar, las repercusiones políticas se hicieron inevitables.
La relación entre D’Onofrio y el Frente Renovador se volvió cada vez más incierta. Fuentes cercanas a Massa indicaron que hace meses el líder del FR expresó su preocupación a Kicillof por la gestión en Transporte. Una nota publicada por Clarín desató aún más controversia al atribuir a Massa la afirmación de que D’Onofrio “no tenía nada que ver” con el Frente Renovador. Sin embargo, el massismo negó categóricamente esta declaración, aclarando que el espacio político no confirmó ni su continuidad ni su alejamiento.
A pesar de los rumores, desde Transporte sostuvieron que la relación con Massa y Kicillof sigue estable. También negaron tensiones significativas y acusaron a “operaciones mediáticas” de exagerar la situación.
En medio de estas tensiones, el gobernador Axel Kicillof decidió respaldar a D’Onofrio. Desde la administración bonaerense reiteraron que no existen elementos judiciales concluyentes que justifiquen su apartamiento del cargo. Fuentes oficiales insistieron en que “todo sigue igual”, reforzando la postura de esperar los avances de la justicia antes de tomar decisiones.
El ministro, por su parte, ha mostrado gestos de apoyo al gobernador que incomodaron a ciertos sectores del Frente Renovador. Su presencia en actos organizados por Kicillof, como el plenario de militancia en Florencio Varela, profundizó las rispideces en un momento de tensión interna dentro de Unión por la Patria.
La situación de D’Onofrio refleja las fracturas en el frente político que gobierna la provincia de Buenos Aires. Aunque su continuidad cuenta con el respaldo del gobernador, su posición como representante del Frente Renovador genera más dudas que certezas. Por el momento, tanto desde el entorno del ministro como desde la Gobernación insisten en que la gestión avanza con normalidad, mientras los hechos judiciales y políticos siguen alimentando la incertidumbre.
El desenlace de esta situación podría marcar un punto de inflexión no solo para el ministro, sino también para las alianzas que sostienen al gobierno provincial en un contexto político cada vez más complejo.
