El gobernador electo y su equipo buscan que el inicio de mandato sea lo menos convulsionado posible y trabajan a contrarreloj en el diseño de un “plan de urgencias” para los 3 primeros meses de gobierno. El flamante mandatario bonaerense no tiene mayoría en la Legislatura.
El «shock de peronismo» que prepara el futuro gobernador de la Provincia de Buenos Aires (PBA) es un primer movimiento que buscará, entre diciembre y marzo, asegurar un verano en paz. Así el gabinete podrá trabajar en programas de mediano y largo plazo que se lanzarán en el segundo trimestre de 2020.
En el plano social, Axel Kicillof busca resolver cuestiones precisas como el funcionamiento básico de las escuelas y colonias de vacaciones, así como el histórico Operativo Sol para garantizar la seguridad de los bonaerenses. La idea es suavizar el traspaso y no modificar demasiado uno de los pocos programas que, desde el entorno del ex ministro de economía, creen que no funcionó «tan mal» como otras áreas.
Si bien se están llevando adelante las diversas reuniones entre los actuales ministros y el equipo compuesto por Augusto Costa, Carlos “Carli” Bianco, Federico Thea y Agustina Vila, que eligió el gobernador electo, el diagnóstico que hacen desde el gobierno entrante no es el mejor.
La idea es proyectar un esquema similar al ideado justamente por Kiciloff en el año 2013, cuando desembarcó en el Ministerio de Economía. Se buscará replicar el Procrear, que fue un programa que combinó crédito hipotecario, ahorro de las familias y una bonificación del Estado nacional, en un esquema de cooperación entre el sector público y los bancos.
Junto a las y los intendentes electos del @FrenteDeTodos nos reunimos para planificar los ejes de trabajo que impulsaremos a partir del 10 de diciembre en la provincia de Buenos Aires. pic.twitter.com/lxGiUiN46X
— Axel Kicillof (@Kicillofok) 1 de noviembre de 2019
Al asumir, Kiciloff se encontrará -según el equipo de María Eugenia Vidal- con los fondos para el pago de los sueldos, aguinaldos y los diferentes planes sociales. Estos planes cubren 1,2 millones de kilos de alimentos mensuales destinados a organizaciones sociales, comedores y merenderos; vaso de leche para más de 400 mil niños; 1,7 millones de niños que reciben alimentos en los colegios, y la asistencia a 600 mil madres del Plan Programa más Vida.
Uno de los principales puntos de apoyo de futuro gobernador son los intendentes bonaerenses. La articulación de la campaña entre los jefes comunales y las figuras nacionales estuvo a cargo, en su momento, de Máximo Kirchner, quien ejercerá en la próxima Cámara de Diputados la jefatura del bloque del Frente de Todos.
Kicillof trabó buena relación con la mayor parte de los alcaldes en sus recorridas con el Clio durante los últimos dos años, y buscará trabajar en conjunto tanto con los alineados detrás de Fernando Gray, como los albertistas (Fernando Moreira, reemplazante de Katopodis en San Martín y Juan Zabaleta en Hurlingham), los camporistas y el massismo.
La Provincia tiene sus instrumentos, como el Banco Provincia, que puede mover la aguja otorgando créditos a productores.#LIM @radioconvos899
— Axel Kicillof (@Kicillofok) 29 de octubre de 2019
Por otra parte, el ex ministro de economía dispondrá de los recursos para el refuerzo de fin de año para cárceles y el operativo Sol entre otros. También confirman desde la provincia que los $ 50.000 millones de déficit que registra el territorio no serán cubiertos por el gobierno nacional.
El gobernador electo considera que tender a resolver el problema habitacional es una de las prioridades que debe encarar su gestión, entre otras, como la reconstrucción del capital de trabajo de las pequeñas y medianas empresas.
Si bien el gabinete de Axel Kicillof aún no fue anunciado, es casi seguro que no habrán mayores sorpresas. En principio, el equipo del economista saldrá de aquellos que están trabajando en la transición junto a Federico Salvai, jefe de gabinete de María Eugenia Vidal. Otros lugares se dividirán entre La Cámpora, el massismo y aquellos que no encuentren lugar en el gabinete de Alberto Fernández. En ese sentido, Kicillof se ve obligado a esperar para hacer el anuncio de su gabinete a que el propio presidente electo anuncie el suyo. Hasta ese momento, el gobernador electo mantendrá total hermetismo.
El grado de endeudamiento que tiene la Provincia respecto de su PBI, es uno de los problemas más graves que deberá afrontar Kicillof. Para eso necesitará de Nación y el clave el acuerdo que pueda tener con Alberto Fernández respecto de los dineros coparticipables y el Fondo del Conurbano que Vidal, por la crisis, no pudo terminar de plasmar en términos favorables a la PBA.
En diciembre de 2015, la actual gobernadora saliente, María Eugenia Vidal, dijo minutos antes de calzarse la banda de mandataria provincial: “Recibimos una Provincia quebrada”. Hoy, casi 4 años después haberse convertido en la primera mujer en gobernar territorio bonaerense, Vidal le deja a Kicillof una provincia con problemas estructurales que no supo solucionar y, además, una deuda que según la calificadora de riesgos Moodys podría hacer caer a los bonaerenses en default.
