El Gobierno prepara un nuevo esquema de fondeo para los bancos a través del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de ANSES. Los recursos se asignarán mediante licitaciones y apuntan a extender el financiamiento para viviendas. Los créditos podrán alcanzar una tasa máxima de UVA + 7,5%.
El Gobierno nacional anunció un nuevo mecanismo para intentar reactivar el mercado de créditos hipotecarios. El ministro de Economía, Luis Caputo, informó que se destinarán $2 billones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES para mejorar el financiamiento de largo plazo que reciben los bancos.
La iniciativa apunta a generar condiciones más favorables para las entidades financieras y, a partir de allí, ampliar la cantidad de préstamos para la compra de viviendas. Según la estimación oficial, los fondos podrían permitir soluciones habitacionales para unas 17.000 a 18.000 familias.
Caputo explicó el alcance del programa durante una conferencia en el Palacio de Hacienda. Lo acompañaron el vicedirector del Banco Central, Baltasar Felipe Romero Krause, y el director del FGS, Juan Cruz Michele.
La primera licitación podría realizarse la próxima semana. El esquema contempla distintas subastas por un total de $2 billones, con adjudicaciones de $200.000 millones por cada licitación.
El FGS aportará fondos y los bancos asumirán el riesgo
El diseño oficial establece una separación entre el financiamiento que recibirán las entidades y la evaluación de cada préstamo hipotecario. El FGS aportará liquidez de largo plazo, mientras que los bancos deberán analizar a los clientes, otorgar las hipotecas y asumir el riesgo crediticio.
Caputo remarcó este punto durante su exposición: «la función del FGS no es correr ningún riesgo crediticios de personas humanas, ese es el trabajo de los bancos«.
El ministro agregó que «El FGS simplemente provee de liquides a los bancos y son los bancos encargados de dar el crédito, evaluar ese crédito y correr lasa consecuencias naturales de ese negocio».
La apuesta oficial busca atacar uno de los principales problemas del sistema hipotecario argentino: los bancos captan depósitos a plazos relativamente cortos, pero necesitan financiamiento mucho más extenso para prestar a quienes compran una vivienda.
El nuevo mecanismo pretende reducir ese descalce mediante fondos del FGS con vencimientos más largos.
Tasas y plazos: cómo serán las licitaciones
El programa contempla dos alternativas para el financiamiento que recibirán los bancos.
Para los depósitos a un año, la tasa mínima será de UVA + 2,50%. En el tramo de cinco años, el piso se ubicará en UVA + 4,50%.
Las entidades competirán en las licitaciones por el acceso a esos recursos. A cambio, deberán cumplir con las condiciones establecidas por el Gobierno para trasladar ese fondeo al mercado hipotecario.
En los préstamos destinados a la compra de viviendas, la tasa máxima será de UVA + 7,50%. El plazo mínimo se fijó en 15 años y cada crédito podrá alcanzar hasta 150.000 UVA.
El Banco Central tendrá un papel central en el funcionamiento del esquema. Según explicó Romero Krause, la autoridad monetaria colaborará con el FGS en la organización de las licitaciones y en la definición de las condiciones básicas.
Además, el BCRA supervisará que las entidades utilicen los fondos para otorgar hipotecas dentro de los plazos establecidos.
Un crédito de 25 años y una cuota de $865.000
Caputo utilizó un caso concreto para explicar cómo podría funcionar el nuevo esquema.
Para una propiedad de aproximadamente US$106.667, el ejemplo oficial contempla un crédito a 25 años, con una tasa de UVA + 7%.
En ese escenario, la cuota inicial sería de unos $865.000 mensuales. Para acceder al préstamo, el grupo familiar debería acreditar ingresos por aproximadamente $3,46 millones.
El criterio utilizado por el sistema establece que la cuota no debe superar el 25% de los ingresos netos del solicitante. Por eso, la posibilidad de sumar los ingresos de dos integrantes de una familia puede resultar clave para acceder al financiamiento.
La intención del Gobierno es que el valor de la cuota pueda competir con el costo de un alquiler para una vivienda de características similares.
El Gobierno apunta a ampliar un mercado con poco peso en la economía
Caputo también puso el foco en la baja participación del crédito hipotecario dentro de la economía argentina. Según explicó, el stock de hipotecas representa apenas alrededor del 2% del Producto Bruto Interno.
La comparación internacional muestra una diferencia considerable. El ministro señaló que en Chile el crédito hipotecario equivale a aproximadamente 27% del PBI, mientras que en Estados Unidos llegó a representar cerca del 75%.
Por eso, consideró que existe un amplio margen para expandir el mercado hipotecario argentino.
«hay un margen de crecimiento realmente muy, muy grande«, sostuvo Caputo.
El funcionario planteó que el nuevo esquema puede convertirse en un incentivo para recuperar el ritmo de los créditos UVA, que registraron una desaceleración durante los últimos meses.
El objetivo final del Gobierno es fortalecer el fondeo de los bancos, ampliar la oferta de préstamos y facilitar el acceso a la vivienda propia. La primera prueba del programa llegará con las licitaciones previstas para los próximos días.
