Funcionarios de seis provincias y referentes gremiales cuestionaron el avance del Gobierno nacional y advirtieron sobre un impacto directo en las autonomías locales.
El gobernador bonaerense, Axel Kicillof encabezó un encuentro con autoridades laborales de distintas provincias y referentes sindicales, en una señal política contra la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei. La reunión se realizó en la sede de la Gobernación y se ubicó en la antesala de la movilización por el Día del Trabajador.
El armado del encuentro quedó a cargo del ministro de Trabajo de la provincia de Buenos Aires, Walter Correa. Participaron representantes de Buenos Aires, La Pampa, La Rioja, Tierra del Fuego, Formosa y Santiago del Estero. También asistieron dirigentes de la CGT y de ambas CTA, junto a legisladores con vínculos en el ámbito laboral.
La convocatoria formó parte de una estrategia más amplia que impulsó el espacio Movimiento Derecho al Futuro. El objetivo apuntó a consolidar un bloque de provincias críticas de las políticas nacionales, con eje en el impacto de la reforma laboral.
Desde La Pampa, el secretario de Trabajo, Roberto Pedehontáa, explicó el origen de la iniciativa: “el Encuentro Federal del Trabajo es una organización que decidimos siete provincias en función al desmantelamiento del Consejo Federal del Trabajo”. El funcionario además preside ese organismo, que quedó sin פעילות por decisión del Ejecutivo nacional.
Durante el intercambio, los funcionarios coincidieron en rechazar el contenido de la reforma. Pedehontáa afirmó: “ante la reforma laboral, hay un avasallamiento de las autonomías provinciales y del poder de policía. Claramente es violatoria de la Constitución Nacional y de la Constitución provincial y nosotros hemos decidido que la mejor forma, no sólo de defender a nuestros trabajadores, sino de seguir manteniendo las leyes, pero también de seguir sosteniendo que la República Argentina tiene una organización federal. Las provincias son anteriores a la Nación, y eso este gobierno lo tiene que entender”.
El dirigente también destacó el vínculo con el sindicalismo: “Nosotros trabajamos diariamente con todas las centrales de los trabajadores en nuestro territorio. Y hoy hemos convocado a las centrales nacionales para explicarles la decisión que hemos tomado de seguir sosteniendo la defensa de los trabajadores en nuestras provincias”.
En ese marco, valoró el rol del gobernador bonaerense: “El gobernador auspicia de anfitrión de este encuentro que tenemos, tiene el gesto de acompañarnos y nosotros tenemos buena relación a través de Walter Correa, un ministro que activamente participa en la defensa de los trabajadores”.
Tras la reunión, los participantes difundieron un documento conjunto. Allí remarcaron la necesidad de preservar las facultades provinciales en materia laboral y rechazaron el avance del Gobierno nacional sobre esas competencias.
En el texto señalaron que la reforma implica “graves violaciones a la Constitución Nacional, entre ellas, en una irrazonable intromisión en las competencias y atribuciones de los gobiernos locales”. Además, sostuvieron que “el ejercicio del poder de policía laboral constituye una facultad propia e irrenunciable de los Estados provinciales, emanada directamente de su autonomía constitucional, y representa una herramienta esencial para garantizar que los derechos reconocidos en el artículo 14 bis de la Constitución Nacional no se tomen meramente declarativos.”
El documento cerró con una advertencia política: “es urgente y necesario sostener las competencias y atribuciones de las provincias, sin las cuales no hay federalismo, y sin federalismo no hay Nación”.
