El gobernador bonaerense presentó una demanda ante la Corte Suprema para exigir fondos retenidos por Nación y denunció una maniobra con «fines políticos».
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, formalizó un planteo judicial ante la Corte Suprema de Justicia para reclamar la transferencia de $1,6 billones que el Gobierno nacional adeuda por compromisos previsionales.
En el escrito presentado, también se solicita la convocatoria a una audiencia de conciliación entre las partes y que el máximo tribunal se pronuncie sobre su competencia. El reclamo total asciende a $12,1 billones, e incluye obras públicas paralizadas, programas suspendidos y deudas acumuladas.
A través de su cuenta oficial de X, Kicillof precisó que el monto incluye «deuda directa, obras comprometidas y fondos pendientes por la interrupción o demora de programas nacionales«. Entre los rubros señalados se encuentran convenios de asistencia financiera, transferencias de ANSES, fondos para salud sexual y reproductiva, equipamiento médico, transporte público, y fortalecimiento de infraestructura portuaria.
El reclamo presentado este martes está centrado en la recomposición del déficit del sistema previsional bonaerense, cuyo pasivo asciende a $1,6 billones. En total, la deuda directa se estima en $3 billones, mientras que por obras públicas paralizadas por Nación el monto trepa a $6,9 billones. Este último ítem comprende obras ejecutadas en territorio bonaerense, convenios con universidades, el plan Procrear y proyectos tripartitos con municipios.
Hernán Gómez, Fiscal de Estado provincial, sostuvo que el escrito judicial se fundamenta en la falta de respuestas tras «el tiempo transcurrido desde el inicio de la acción (26/4/2024)», lo cual refuerza la urgencia del pedido. El caso tiene antecedentes, como el de la provincia de Córdoba, donde la ANSES accedió a pagar parte de una deuda similar con un anticipo de $60.000 millones a cuenta del ejercicio 2025.
Kicillof también apuntó contra la gestión nacional al sostener que «a pesar de que es una decisión política con fines electorales, esta no es una deuda con un gobierno, es con el bienestar del pueblo de la provincia». Su mensaje, difundido en redes sociales, pone el foco en el impacto social que tiene la falta de fondos para las políticas públicas bonaerenses.
Durante un acto en Merlo, donde encabezó la entrega de patrulleros y la ampliación de una escuela secundaria, el gobernador fue más allá: «La provincia de Buenos Aires nunca se va a resignar ante la crueldad y la insensibilidad: los bonaerenses apostamos por un modelo más solidario y lo vamos a demostrar en las urnas el próximo 7 de septiembre». Y agregó: «Nos quitaron ilegalmente los fondos para fortalecer la seguridad, pero no nos quedamos de brazos cruzados».
Para cerrar, Kicillof lanzó una frase que resumió su postura: «Nada ni nadie va a impedir que en la Provincia haya un Estado presente, que dé respuestas a las necesidades de los bonaerenses».
