Bullrich, Carrió y Negri ya dejaron en claro que no está en carpeta acceder a la propuesta de Sergio Massa, quien pretende consensuar «diez políticas de Estado para la Argentina».
El contexto para que haya un amplio acuerdo político entre las distintas fuerzas lo amerita: pandemia y caída histórica de la economía a nivel mundial y a esto se le suma los recurrentes problemas locales que se profundizan por lo que sucede en el mundo: Inflación interanual por encima del 50%, pobreza del 45% y una deuda del FMI que alberga un dato tan contundente como preocupante: 6 de 10 dólares que el organismo multilateral tiene prestado son a nuestro país, todo para que Mauricio Macri pueda ganar las elecciones de 2019, cosa que finalmente no sucedió.
Pero saliendo del “ah pero Macri” que Martín Tetaz convirtió en remera, para salir de una situación tan dolorosa como compleja delinear una hoja de ruta para mediano plazo entre el Gobierno y la oposición resultaría atinado. Sobre todo como mensaje para el mercado doméstico, para eventuales inversores internacionales y para el FMI, que monitorea atentamente lo que sucede en nuestro país en plena negociación con Martín Guzmán.
Sergio Massa, amigo personal de Horacio Rodríguez Larreta, arrojó la primera piedra el fin de semana: el presidente de la Cámara de Diputados adelantó que desde el Gobierno van a convocar «a un acuerdo con la oposición, los empresarios y los trabajadores» el 15 de noviembre próximo.
La intención es, según contó Massa, proponer «diez políticas de Estado para la Argentina» en temas económicos, educativos, laborales y de recursos naturales, aunque no dio más detalles que esos.
Sin embargo, rápidamente, los defensores de la República salieron a dejar en claro que sentarse a consensuar con el oficialismo, por más necesario que sea para la sociedad en su conjunto, no está en sus planes.
Siempre rápida de reflejos para capitalizar políticamente cualquier tipo de controversias, la titular del Pro, Patricia Bullrich marcó la cancha: “Pisotean las piedras en memoria de quienes ya no están, Insaurralde insulta a Macri y el ministro estrella del gobierno sigue con sus amenazas mafiosas. Mientras tanto, Massa ofrece diálogo. Ni con señales de humo se puede hablar con esta gente. ¿Ustedes son de la campaña del sí?”, publicó en su cuenta de Twitter.
Pisotean las piedras en memoria de quienes ya no están, Insaurralde insulta a Macri y el ministro estrella del gobierno sigue con sus amenazas mafiosas.
Mientras tanto, Massa ofrece diálogo. Ni con señales de humo se puede hablar con esta gente. ¿Ustedes son de la campaña del sí? pic.twitter.com/noKmveYgVg— Patricia Bullrich (@PatoBullrich) October 17, 2021
Su mano derecha y candidato a diputado por la provincia de Buenos Aires, Gerardo Milman, reforzó el mensaje: “El último gobierno kirchnerista hacía rato que le había perdido el respeto a los vivos, hoy lo hizo con nuestros muertos. ¿Alguien cree posible el diálogo?”.
El Último Gobierno Kirchnerista hacia rato que le había perdido el respeto a los vivos, hoy lo hizo con nuestros muertos. Alguien cree posible el Diálogo ? https://t.co/r6TdPrQoeD
— Gerardo Milman (@gmilman) October 18, 2021
Quizás el único que brindó un mensaje que otorga una postura menos reacia al diálogo fue el Jefe Porteño en el Coloquio de Idea. «Cada ida y venida estamos peor. Cada presidente, más que presidente, es un fundador. Y tenemos que empezar de cero. No hay chance de salir adelante con esa actitud. Tenemos que consensuar una visión común, que nunca va a ser unánime», destacó y agregó «Tenemos que terminar con la grieta, la grieta es una catástrofe».
Claro, ante el establishment empresarial, Larreta tenía el traje puesto como candidato a presidente para el 2023. Pero sobre lo que fue concretamente el pedido de Sergio Massa no hizo declaraciones algunas.
Desde el lado del radicalismo tampoco parece estar en sus planes, al menos así lo plasmó Mario Negri: «¿Cuál es el Gobierno? ¿Alberto, Cristina? Hoy el Gobierno está deshilachado. Deben tener la certeza de que nosotros no empujamos a nadie, pero tampoco a nosotros nos usa nadie«, indicó en sus redes el histórico dirigente radical.
Claro, ella no iba a ser menos: Lilita Carrió no solo descartó en absoluto abordar un acuerdo con el oficialismo, sino que le marcó la cancha a sus socios más dialoguistas dentro de la coalición: “Juntos por el Cambio tiene que comprometerse a no traicionar”, aseguró en LN+
También, la líder de la CC aseguró que “hay una crisis económica, hay una crisis política, hay incompetencia, hay un temporal, no hay timonel”.
En rigor, y tal como lo hicieron con la ley de etiquetado frontal, los dirigentes de mayor peso político en Juntos por el Cambio descartaron la idea de generar cualquier tipo de acuerdo político con el Gobierno después de las elecciones, algo necesario para salir de una crisis económica sin precedente en nuestro país, que profundizó la pandemia y gestó su Gobierno, el de Mauricio Macri.
