El ex presidente acompañó al sindicalista en el acto que la CGT organizó para conmemorar el aniversario del fallecimiento de Eva Perón. En las huestes de Moyano hay molestia porque entienden que Kirchner está poniendo trabas para que el camionero no asuma la presidencia interina del PJ bonaerense. “Esto no es una lucha dirigencial, no importa el lugar que ocupemos cada uno”, enfatizó.
Por Gonzalo Cores
Una multitud –con antorchas encendidas en mano- se trasladó por las avenidas 9 de julio y Belgrano hasta llegar a la sede de la Confederación General del Trabajo. Mientras miles de porteños y bonaerenses maldecían la movilización por el caos de tránsito generado, eran miles también los militantes que aguardaban que los tres hombres más esperados de la noche se asomaron por el balcón de la central ubicado en la calle Azopardo.
Tras diez días de pura especulación en torno a su relación, el ex presidente Néstor Kirchner acompañó a Hugo Moyano en la conmemoración del aniversario número 58 del fallecimiento de María Eva Duarte de Perón, organizado por la CGT y por el Movimiento Evita, cuyo referente, Emilio Pérsico, también fue uno de los protagonistas.
ABAJO DEL ESCENARIO
La foto de Kirchner con Moyano se da en el marco de una relación oscilante entre ambos. Hace 100 días Alberto Balestrini, vicegobernador y titular del PJ bonaerense, sufrió un accidente cerebro vascular que todavía lo tiene internado. Según el espacio de Hugo Moyano son días suficientes para dejar de lado esa suerte de “duelo” y ya es hora de hablar de la futura conducción partidaria.
“El que está internado es el compañero Balestrini, no el peronismo bonaerense”, advirtió el líder cegetista –vicepresidente del partido a nivel provincial- durante una reunión con los suyos la semana pasada. Y claro, Moyano pretende asumir la presidencia interina de la principal maquinaria política de la provincia, lo que significaría un gran paso para transformar su inmenso poder gremial en político. Esta estrategia se encuadra en su intención de pelear la Gobernación bonaerense en 2011.
Las ambiciones de Moyano generan resquemores en los actores peronistas de la provincia, sobre todo entre los caciques del conurbano que riñen una vieja disputa con el camionero por la recolección de basura. Este servicio significa -en promedio- el 30 por ciento de los presupuestos municipales.
Los justicialistas bonaerense que no provienen del sindicalismo argumentan que Moyano es un hombre difícil de manejar y que su rol no debe ser el mismo que el del vice de Daniel Scioli. “Alberto era un mediador. Con Hugo, la balanza se desequilibrará”, enfatizan.
La asistencia de Kirchner en la sede de la CGT se puede entender como un acercamiento al líder gremial, como una demostración de autoridad o como la intención del pingüino de marcarle la cancha a Moyano y dejarlo en un segundo plano. El motivo real se conocerá en el futuro inmediato, cuando la presión sea tal que el ex presidente deba tomar la decisión de permitirle asumir la presidencia del PJ provincial a Moyano u optar por alguna otra alternativa.
ARRIBA DEL ESCENARIO
Ante militantes de diferentes organizaciones sociales y trabajadores de distintas agrupaciones y sindicatos que aplaudieron cada una de sus intervenciones, el santacruceño mandó un mensaje al interior del justicialismo: “Lo que viene no puede convertirse en una lucha dirigencial. No importa el lugar que ocupemos cada uno. Lo importante es consolidar un modelo productivo donde el producto vuelva a distribuirse 50 por ciento para el trabajo y 50 por ciento para el capital”.
“Muchas veces me dejé llevar por la bronca de los agravios, pero aprendí de Evita, quien cuando tuvo que enfrentar a quienes le ponían trabas se quedó al lado de Perón para construir una Patria más igualitaria, más justa”, señaló el diputado, quien, sin embargo, apuntó contra la oposición política y mediática: “Cuando se dieron cuenta de que la Presidenta no pactaría, la atacaron. No les bastó con destruir el país en 2002. Nos prometieron un Congreso sin hegemonías y lo convirtieron en una máquina de impedir”.
Más tarde, el ex mandatario incentivó a acompañar a la actual presidenta, Cristina Fernández, a quien calificó como “compañera coraje”.
Del acto participaron además del Consejo Directivo de la CGT, los dirigentes de las 62 organizaciones de Capital Federal que responden a Moyano, los gobernadores Daniel Scioli y José Luis Gioja, los ministros Carlos Tomada (Trabajo), Amado Boudou (Economía), Débora Giorgi (Industria), y diputados nacionales del Frente para la Victoria.
