El intendente de Tigre, Julio Zamora, cuestionó con dureza la decisión del Gobierno nacional de interrumpir por completo el servicio ferroviario hacia el distrito durante el verano y advirtió que la medida afecta de manera directa al turismo, al comercio y a miles de vecinos y visitantes que utilizan el tren como principal medio de acceso.
En diálogo con Radio Provincia, Zamora remarcó que los fines de semana de enero y febrero Tigre recibe a más de 100 mil personas, en su mayoría provenientes del Área Metropolitana, que llegan para disfrutar de una propuesta turística accesible y de cercanía. “Esto impacta fundamentalmente en todo el arco turístico: restaurantes, sectores de entretenimiento y de esparcimiento que viven del turismo”, señaló.
El jefe comunal explicó que, si bien fue informado con antelación sobre el parate ferroviario, nunca hubo una instancia real de coordinación. “Llamó el secretario de Transporte diciendo que iban a tomar esta medida y que habría refuerzos de transporte automotor. Desde ese día no tuve más comunicación. Pedimos información al Ministerio de Transporte y no nos contestaron”, afirmó. A esto se sumó, según detalló, el recorte del recorrido de la línea 60, lo que profundiza las dificultades de acceso al distrito.
Zamora cuestionó especialmente la modalidad elegida para llevar adelante la obra. “Lo que siempre se hizo es arreglar las vías por secciones, con demoras, pero sin interrumpir totalmente el servicio. Acá se cerró toda una red ferroviaria sin participación de los afectados”, sostuvo, y lamentó que no se hayan dispuesto colectivos que repliquen el recorrido, como ocurrió en otras grandes obras ferroviarias.
En ese sentido, apuntó contra la falta de coordinación metropolitana y calificó la decisión como “manu militari” por parte del Poder Ejecutivo nacional. “Sin una convocatoria nacional, los municipios no podemos ni aportar soluciones. Esta medida afecta profundamente a los prestadores turísticos de Tigre”, enfatizó.
Consultado sobre el impacto económico, Zamora señaló que aún no hay cifras definitivas, aunque recordó que se estima que unos 40 mil usuarios diarios se ven afectados. “Lo veremos con los resultados, dependiendo de si la gente puede suplir esta carencia con otros medios”, explicó, aunque insistió en calificar la decisión como “inconsulta”.
El intendente también dejó abierta la posibilidad de que estas políticas se inscriban en un proceso de privatización del sistema ferroviario. “No causaría ninguna sorpresa en la Argentina que estamos viviendo. Históricamente, las reformas se hicieron sin parar el servicio. Eso siempre dio resultados”, afirmó, aunque aclaró que todavía no ve una similitud directa con las políticas de los años 90.
Finalmente, Zamora se refirió a la situación del municipio, que definió como en pleno crecimiento urbanístico, logístico e industrial. Destacó la necesidad de ordenar ese desarrollo, con proyectos como la limitación de alturas de edificios y políticas de cuidado del Delta, donde rige un plan de manejo que prioriza la preservación ambiental, la vida isleña y la transparencia hidráulica.
“La idea es armonizar el crecimiento con la sostenibilidad y el perfil urbano que queremos para nuestra comunidad”, concluyó.
