El intendente de Tigre destacó la importancia de reformular el peronismo y abrir el diálogo con otros sectores para superar la crisis actual. Además, subrayó el aporte que Schiaretti puede ofrecer a la Argentina, destacando su experiencia como gobernador de Córdoba y su capacidad para liderar con una agenda que busque la inclusión y el empleo.
El intendente de Tigre, Julio Zamora, lanzó una fuerte reflexión sobre el futuro del peronismo en un contexto de tensiones internas y de creciente disconformidad con las políticas del Gobierno nacional. En una entrevista exclusiva, el jefe comunal se refirió a la necesidad urgente de reformular el Partido Justicialista, abriendo el espectro a nuevos consensos con sectores políticos más allá de sus fronteras tradicionales.
Zamora, quien en los últimos días visitó Córdoba y mantuvo encuentros con figuras claves del ámbito político, como el gobernador Juan Schiaretti, consideró que «el peronismo debe traspasar sus fronteras» y unir fuerzas con otros espacios políticos. Sin embargo, aclaró que esto no debe implicar «construir en contra de nadie», sino más bien la necesidad de repensar la política de unidad, ya que, según sus palabras, «el peronismo no puede seguir viviendo en una lógica de enfrentamientos».
El intendente subrayó que el actual escenario del peronismo está marcado por la falta de consenso interno y una ausencia de un programa político claro. En este sentido, enfatizó que en 2019 se promovió la idea de una «unidad hasta que duela», pero sin una verdadera agenda compartida entre las fuerzas que conformaban el frente. “Eso nos llevó a una situación traumática que debe evitarse a toda costa en el futuro”, destacó.
Zamora reconoció que, pese a la crisis económica que afecta directamente a las familias y comercios, persiste en muchos sectores un «apoyo crítico» al gobierno de Milei. No obstante, auguró que dicho respaldo se desvanecerá con el tiempo, lo que dará paso a un nuevo escenario político en el país. En este contexto, resaltó el impacto de las políticas de ajuste en las comunidades, afirmando que los vecinos acuden al municipio buscando asistencia alimentaria y laboral, además de enfrentar aumentos en tarifas y servicios.
En su recorrida por Córdoba, Zamora también compartió preocupaciones con Schiaretti sobre la situación del país y la necesidad de repensar la política peronista. En diálogo con Ámbito, se mostró abierto a la posibilidad de construir un «espacio común» con otros dirigentes, no solo del peronismo, sino de otros espacios políticos, señalando que la figura del gobernador cordobés tiene un peso específico dentro de la política nacional. “Schiaretti es una persona sólida, con una gran experiencia de gobierno y valores que compartimos”, afirmó Zamora, dejando entrever que, aunque aún no hay una definición concreta, las conversaciones están en marcha.
Uno de los ejes clave de la entrevista fue la reflexión sobre la posibilidad de una «tercera vía» en la política argentina. Ante la pregunta sobre si considera que hay espacio para una opción que esté fuera del peronismo, La Libertad Avanza y el PRO, Zamora fue claro: “Siempre voy a seguir sintiendo peronista. El tema es de qué peronismo hablamos y qué es el peronismo hoy”. Para el intendente, es necesario salir de los enfrentamientos internos que han caracterizado al peronismo y pensar en un nuevo espacio político que promueva el diálogo y la unión de voluntades.
En relación con la situación interna del peronismo, Zamora se mostró crítico respecto a los enfrentamientos que atraviesa el kirchnerismo y la figura de Axel Kicillof, a quienes instó a repensar su postura y lenguaje. «No podemos seguir con una lógica de pelea interna, eso le hace mucho mal al peronismo», señaló.
En cuanto a las posibles figuras que podrían integrar esta nueva alternativa, se mencionó a dirigentes como Horacio Rodríguez Larreta, Facundo Manes y Florencio Randazzo, entre otros, pero aclaró que la clave no está en los nombres, sino en la construcción de una agenda política común, con un enfoque en el trabajo, la estabilidad económica y un equilibrio fiscal que permita a la Argentina avanzar sin exclusiones.
Zamora dejó en claro que no se trata de una construcción «en contra de nadie», sino de un espacio que pueda integrar a todos aquellos que tengan la voluntad de dejar atrás los enfrentamientos y trabajar por una Argentina más estable. En este sentido, afirmó que figuras como Kicillof y Cristina Kirchner podrían formar parte de esta nueva construcción si existe un cambio en su discurso y actitud hacia la realidad del país: «En tanto haya un cambio de postura, de discurso, de lenguaje y de abordaje de la realidad por parte de los sectores que hoy están en una pelea interna que consideramos que no corresponde. Nosotros podemos dialogar, pero en este momento en que la pelea es tan fuerte, nos corremos de esa situación. Nosotros no construimos en contra de nadie. Eso quiero que quede claro».
La conclusión del intendente fue contundente: «El peronismo debe hacer una autocrítica, reformular sus métodos y abrirse a nuevas perspectivas». Para Zamora, la unidad sigue siendo esencial, pero debe estar fundada en un verdadero acuerdo político y no solo en el impulso electoral. Mientras la crisis económica avanza y la falta de consensos internos se profundiza, el peronismo enfrenta un reto crucial: redefinir su futuro y su lugar en la política argentina.
