El intendente de Tigre dialogó con Letra Chica en Radio UrbanaBA y advirtió sobre el comportamiento de sectores del Frente de Todos que buscan “obstaculizar la gestión”, y avisó que “no cierra canales de diálogos”. Se refirió al rol que desempeña la oposición de Juntos por el Cambio, luego de la protesta en el Obelisco. Pedirá flexibilizar actividades comerciales en el Puerto de Frutos y el Transporte Fluvial, y podría haber una carga extraordinaria a los sectores que no sufrieron en la pandemia. AUDIO.
El intendente de Tigre Julio Zamora habló en Letra Chica, por Radio UrbanaBA, y se mostró crítico con la oposición que fogoneó la marcha del pasado 17 de agosto en el Obelisco. Sin embargo advirtió que hay referentes con responsabilidad de gestión con los que se puede pensar en políticas públicas. Además se refirió al fuego interno del Frente de Todos dentro del Municipio. Informó que está buscando flexibilizar actividades en Puerto de Frutos y el transporte fluvial. Podría haber una carga impositiva extraordinaria a sectores con grandes ingresos.
¿Cómo está la situación en Tigre, en relación a la pandemia?
Como todos los distritos del AMBA estamos con crecimientos de contagios. Con los servicios de salud al límite. Tratando de colaborar con el Hospital provincial de Pacheco, con insumos y recursos humanos. Llevando a nuestra población la tranquilidad de que estamos haciendo el esfuerzo conjunto entre Municipio, Provincia y el Estado Nacional.
¿Cuál es la mirada que tiene usted sobre la marcha que se realizó el 17 de agosto?
Fue una movilización con alto contenido político. Referentes muy conspicuos de Juntos por el Cambio han participado e incentivado esta marcha, en una abierta amenaza contra la salud pública. En la situación pandémica en la que estamos, llevar adelante una marcha de este tipo es de muy poco cuidado con la población. Por las consignas que escuché fue una marcha opositora, que estableció consignas de la agenda política. Hablaban de la reforma judicial, entre otros temas. Y había poco sobre la cuarentena.
En el acto en memoria de San Martín que usted encabezó en el distrito, dijo que lo que está en peligro no es la libertad sino la salud pública y la vida de los argentinos. Pareciera que un sector minoritario no entiende esto.
Dicen que está en peligro la libertad, en un país donde a pesar de las restricciones por la cuarentena, la gente se movilizó y se expresó, planteó disidencias. Estamos hablando de otra cosa. Acá no está en juego la libertad. Todos los argentinos tienen derecho a expresarse y marcar diferencias. Lo que está en juego es la salud. Hay un compromiso del Presidente de la Nación, desde el primer día el 20 de marzo, donde se estableció el cuidado de la salud y el distanciamiento que son las políticas más importantes que tenemos los argentinos. Nos pudimos preparar y adecuar el sistema sanitario, hacer contrataciones de recursos humanos para enfrentar el estado más crítico de la pandemia. Hay mucha gente que no entiende eso y toma a la ligera una enfermedad que causa la muerte de muchos argentinos. Y esto no es meter miedo, sino que es la realidad que estamos viviendo. Crece el número de fallecidos y eso nos preocupa mucho, sobre todo a quienes gestionamos y vemos en los fallecidos la cara de un vecino, que debemos enfrentar a sus familias y dar explicaciones. Hay cosas que no se entiende de algunos sectores de la oposición.
¿Cómo debería hacer el Frente de Todos para esquivar esa invitación constante de la oposición de ir a la pelea y a endurecer el discurso? Se habla de la reforma judicial, y es paradigmático para explicar cómo la oposición quiere sacar al gobierno de su propia agenda, que es la que votó el electorado. ¿Cómo se evita esa trampa?
Algunos sectores de la oposición, sobre todo los que gobiernan, tienen otra actitud. Con diálogo y comprensión sobre lo grave que es la pandemia. Con esos sectores debemos construir políticas públicas, que no significa que estemos de acuerdo en todo. Pero efectivamente hay sectores en los contornos, en los bordes de la realidad política, que plantean el enfrentamiento y el blanco o negro. El Presidente Alberto Fernández tiene una actitud de diálogo y composición de todos los sectores políticos, y ese es el camino a seguir. Los sectores extremos siempre existen, y hay un gran sector de la población que quiere dejar atrás enfrentamientos que no sirven para nada.
¿Cómo está el Frente de Todos en Tigre? Hubo cambios en el gabinete y funcionarios que volvieron al Concejo Deliberante.
Es una realidad compleja. Tiene la misma complejidad que tuvo nuestro cierre de listas el año pasado. Hay sectores que no entienden que el electorado nos dio el apoyo para gobernar el distrito y hacer las mejores cosas para los vecinos. Entiendo que hay una clara intención de obstaculizar alguna gestión de gobierno, en función de algún espacio dentro del Frente de Todos que realmente intenta por medios no democráticos, vía acción en los medios de comunicación, que pretenden socavar la legitimidad que nos dio la ciudadanía en diciembre del año pasado.
¿Los canales de diálogo están cortados con Malena Galmarini y Sergio Massa?
No. Yo soy el Intendente de Tigre y estoy abierto a dialogar con todos. No corté ningún canal de diálogo con nadie. Lo único que pretendo es poder gobernar mi distrito con cierta normalidad.
Todos coinciden en que la obra pública es lo que puede ayudar a reactivar más rápido la Economía. ¿Hay algún plan inmediato en Tigre?
Las herramientas que tienen los Municipios para reactivar la Economía no son las más importantes. Creemos que la administración de los recursos vinculados al crecimiento económico van a venir del estado nacional y del estado provincial. Tenemos un plan para que los recursos municipales puedan orientarse hacia actividades productivas. Estamos tomando en cuenta a sectores como peluquerías o comercios y exonerarlos del cobro de la tasa, también gastronómicos. Pensamos como acompañar. Algunos están volviendo a la normalidad y otros siguen en situación crítica. Es algo que estamos contemplando con herramientas impositivas que tenemos para sacarles de encima algún peso. Sabemos que lo que más cuesta ahora es el pago del alquiler o de salarios. En conjunto con las medidas nacionales y provinciales nosotros estamos poniendo nuestro granito de arena.
En esas herramientas, ¿se piensa en alguna tasa extraordinaria a bancos o hipermercados, y a los que más tienen?
Estamos charlando con nuestros concejales. Hay varias iniciativas para producir una carga extraordinaria a los sectores que no sufrieron esta pandemia, como sí sufrieron los pequeños comerciantes.
Posse en San Isidro se animó con el Take Away Plus. ¿Se puede hacer algo parecido o el regreso del turismo interno es una amenaza? El fin de semana Tigre suele recibir muchísimas visitas.
Yo estoy en plena comunicación con el Jefe de Gabinete de la Provincia, poniendo en conocimiento la situación del sector turístico. Ya son más de 150 días, donde el transporte fluvial o el Puerto de Frutos tienen un total ahogamiento. Estamos proponiendo al gobierno bonaerense comenzar una flexibilización, donde por ejemplo el Puerto se pueda abrir y comercializar. No es la solución definitiva pero va a llevar un alivio a sectores que son los últimos en la fila de la normalización de la pandemia. Tenemos que ofrecerles una salida. Estamos conversando para poder autorizar ciertas actividades, con una mínima comercialización, a esos sectores y con todos los recaudos sanitarios.
