En medio de la polémica generada por la decisión de AFA de desafiliar al primer club en abrirse a las SAD, Julio Garro volvió a responder y defender este modelo.
Tras la desafiliación del Club José Hernández de AFA, a raíz de su reciente apertura a los capitales privados, Julio Garro, subsecretario de deportes de la Nación volvió a referirse al tema del las Sociedades Anónimas Deportivas en el futbol argentino y aseguró que «trasparentarían» las cosas.
“Es un club que tuvo la valentía de dar un paso adelante y tomó una determinación que todavía no se plasmó, porque la verdad es que aún no ha cambiado nada”, expresó el ex intendente de La Plata.
“Ellos buscan recibir la ayuda y el acompañamiento de un privado en un porcentaje determinado en el fútbol. Pero el resto queda igual, la institución seguirá con las mismas actividades, como patín, vóley, handball, fútbol infantil”, añadió respecto de la votación que permite el ingreso de capitales privados al club.
Vale recordar que, el pasado jueves el presidente del Club José Hernández de La Plata, Christian Fernández, se reunió con el secretario de Turismo, Ambiente y Deporte de la Nación, Daniel Scioli, para pedirle que eleve el caso de su desafiliación de la Liga Costera Río de La Plata a la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA).
Según contó el ex intendente, el titular del club les pidió que intervengan con una carta a la FIFA, para poner al tanto a las autoridades de la situación atípica que les toca vivir. Al ser este el primer club argentino que podría ser una Sociedad Anónima Deportiva (SAD), el caso marcaría un antecedente.
«Entiendo que esta discusión se ha politizado mucho y que no se ha explicado muy bien. Pero en realidad es lo que pasa todos los días en cada club, con los gerenciamientos, con los fideicomisos, con los sponsors. Esta discusión trae un marco jurídico, no solo para la seguridad de cada club que decide dar el paso, sino también para la seguridad del privado que decide invertir”, expresó al respecto.
En este sentido ejemplificó: «Basta con mirar la selección campeona del mundo, que de 23 jugadores, 22 juegan en equipos con inversión privada y uno, que es Franco Armani, es de River, que también tiene inversión privada, aunque no sea una sociedad anónima. Pasa en todos lados. La gran ventaja que da el DNU es que no es obligatorio, eligen los socios»
