El exjugador del Ciclón habló sobre los conflictos con la dirigencia, los sacrificios personales y el mal recibimiento que aún lo afecta cada vez que pisa el Bajo Flores.
Julio Buffarini, defensor cordobés de 36 años y campeón de la Copa Libertadores 2014 con San Lorenzo, expresó su tristeza por el trato que recibe de los hinchas del club. «Me duele cómo me reciben, por todo lo que dejé de lado. Me quedo con los cinco años que jugué y con mis logros en el club», aseguró en una entrevista. Según el lateral, su paso a Boca en 2018 sigue siendo una herida abierta para los simpatizantes azulgranas.
Buffarini llegó a San Lorenzo en abril de 2012, proveniente de Ferro, y se marchó al San Pablo en julio de 2016 tras celebrar tres títulos. Aunque su historia con el club parecía intachable, el jugador rememoró episodios que lo distanciaron de la dirigencia y dejaron marcas profundas en su relación con el club.
«Cuando estaba en Brasil, me llamaron para que regrese a préstamo por seis meses. Yo no podía mover a mi familia por tan poco tiempo, así que pedí un contrato más largo. Me dijeron que no tenían plata, pero a los cinco meses ficharon a Víctor Salazar por el doble de lo que pedía el San Pablo por mí. ¿No era que no había dinero?«, cuestionó el futbolista oriundo de General Cabrera en diálogo con Rodrigo Vizcarra.
El Xeneize adquirió la mitad de su pase en enero de 2018 por 600.000 dólares, algo que, según Buffarini, no ocurrió por desinterés de San Lorenzo. «Desde la dirigencia dijeron que me habían ofrecido el mismo contrato y que yo elegí ir a Boca. Eso es mentira, San Lorenzo no me ofreció nada. Me terminaron ensuciando«, afirmó.
Además, recordó conflictos anteriores con la comisión directiva encabezada por Matías Lammens: «Hay cosas que el hincha no sabe. Puse plata de mi bolsillo para llegar al Nuevo Gasómetro y tuve ofertas para ir al Málaga y al Manchester City, pero no me dejaron salir».
Más allá de los conflictos contractuales, Buffarini reveló momentos personales que marcaron su paso por el club. Entre ellos, recordó un trágico episodio durante la final de la Supercopa Argentina 2016 contra Boca, jugada en Córdoba. «Mi mujer rompió bolsa antes de la final, la internaron de urgencia y llegó justo para el partido. Salimos campeones, ganamos 4-0, pero cuando volví a la clínica, ella había perdido el embarazo de seis meses. Al día siguiente jugué contra Sarmiento de local», relató con emoción.
Pese a los sacrificios y los logros obtenidos con la camiseta azulgrana, el lateral derecho concluyó con un tono de tristeza: «Dejé muchas cosas de lado y hoy me duele cómo me reciben. No puedo ni pisar el Bajo Flores». Así, Buffarini dejó en claro que las heridas con el club y sus hinchas siguen abiertas, aunque aún guarda cariño por los años en los que defendió la camiseta del Ciclón.
