El flamante jefe de la Policía Bonaerense, indicó que su llegada al cargo responde a un "ciclo de depuración natural" dentro de la fuerza. Admitió que "hacen falta más policías"
El nuevo jefe, consideró que el camino más acertado para combatir la delincuencia es "anticiparse" al delito. "Hay que llegar antes de que se cometa", detalló.
En este camino, no descartó destinar un mayor número de policías a las zonas más conflictivas, aunque reveló que "se hará de una forma científicamente dirigida".
Respecto de los ejes de su gestión, admitió que se subordinará a los lineamientos políticos, dado que "son ellos los que mejor interpretan lo que la gente necesita".
"Tenemos que dar una respuesta honesta y eficaz contra el delito", expresó el nuevo superintendente.
Asimismo, dejó entrever que su tarea será una continuidad de un proyecto a nivel provincial que "ha dado resultados", aunque admitió que le dará una impronta personal. "Hay cosas que se hicieron bien y eso no hay que modificarlo", enfatizó.
