El legislador apuesta a “la vocación de diálogo” de Scioli para arribar a una solución consensuada entre oficialismo y oposición. Declaraciones sobre la polémica desatada por Passaglia y apreciaciones políticas en vistas a la construcción de un frente electoral. Defensa de los concejales locales.
El PRO de Tres de Febrero atraviesa una etapa de expansión, quizá para tener mayor presencia en los barrios. En este sentido, inauguró el miércoles 24 de septiembre un local en Santos Lugares, ubicado en el subsuelo del edificio en donde tiene oficinas el dirigente José Valle – y a su vez, rodeado de dependencias curtistas -.
Después de varios amagues, finalmente tuvo lugar el acto que trajo al distrito al referente bonaerense Jorge Macri, acompañado por su par Ramiro Tagliaferro y el legislador de Capital Martín Ocampo. Estuvieron los concejales Soledad Martínez y Carlos Toniollo, junto con el ex candidato a intendente de la fuerza, Jorge Balagur; además hubo representantes de Recrear, la UCR, y llamó la atención la asistencia del ex director de Deportes, el renunciado Carlos Jofré.
En conversación con los periodistas, el primo del jefe de Gobierno porteño expresó su preocupación por la inseguridad, que llamó “la fiebre del sistema, la manifestación del fracaso de muchas políticas públicas”. Asimismo mostró su satisfacción por la aceptación de Daniel Scioli para elaborar un plan consensuado en torno a la problemática.
Entre sus palabras, también, blanqueó sus aspiraciones, “nos parece bueno que todos nos pongamos de acuerdo, porque la solución excede el marco de un mandato y todos los que queremos algún día gobernar la Provincia tenemos que sostener una política pública que dure muchos años y le de respuestas a los vecinos”.
“Confío mucho en la vocación de diálogo del gobernador”, mencionó, y añadió que “la situación es de una gravedad muy profunda que no da para especulaciones electorales, para chicanas, y creemos que si además logramos que se sume el Poder Judicial estaremos dando un avance en la recuperación de la seguridad”.
Recién llegado del polémico encuentro en la Cámara de Diputados bonaerense en el cual Ismael Passaglia, ex ministro de Salud, embistió contra el actual, Claudio Zin, manifestó: “Nos tuvimos que levantar de la sesión porque no nos dejaron votar, nos impusieron un número”, y agregó que “hubo denuncias muy graves hechas por Passaglia y cuando quisimos debatir no nos dejaron”.
En el orden local, ante el estilo conciliador – que algunos atribuyen a una afinidad con el curtismo - de su bloque en el Concejo Deliberante, dijo “hay dos momentos y la política lo tiene que entender, cuando uno compite electoralmente, donde confronta, y cuando llega a ocupar un lugar institucional que representa a todos los vecinos”, remarcó: “Somos oposición y ahí nos puso la gente, ejercemos el rol de manera constructiva y seria, no somos de andar con el dedo levantado diciendo todo el día lo que se hace mal”.
Consultado por la foto reciente junto a Felipe Solá, Jorge Sarghini y Ramón Puerta, gambeteó “tiene que ver con una profunda vocación de diálogo, la gente nos reclama que hablemos, que nos pongamos de acuerdo”.
“No es un año electoral – aclaró-, estamos acordando temas que den soluciones”, de todos modos indicó que “es momento de consolidar nuestra fuerza”, que en una eventual alianza sería “el eje central de esa construcción”.
Por Elisa Rossi

