En Miami, el presidente defendió el libre mercado, alertó sobre el avance del comunismo en Occidente y afirmó que “el capitalismo y la propiedad privada son la base indiscutida de nuestra civilización”.
En la cumbre internacional America Business Forum, realizada en Miami, el presidente Javier Milei ofreció un discurso en el que defendió con firmeza al capitalismo y al libre mercado. El mandatario inició su exposición con una alusión al contexto electoral de Estados Unidos y trazó un paralelismo con la situación política de la Argentina. “No se dejen intimidar por algunos resultados locales”, lanzó ante un auditorio colmado de empresarios y dirigentes políticos.
La frase se interpretó como un mensaje hacia el Partido Republicano, tras la reciente victoria del demócrata Zohran Mamdani en las elecciones de Nueva York, y también como una comparación con lo ocurrido en la Argentina, donde el peronismo se impuso en la provincia de Buenos Aires, aunque La Libertad Avanza ganó en el plano nacional.
Entre los asistentes a la cumbre se encontraban Donald Trump, María Corina Machado y Lionel Messi, quien fue distinguido por su trayectoria. Milei, en tono distendido, expresó su orgullo por la presencia del futbolista argentino y comentó entre risas: “Yo también puedo felicitar a un zurdo”.
Luego, el presidente centró su exposición en una advertencia sobre el avance de las ideas de izquierda en el mundo. “El argumento de izquierda ha ganado en la lucha por las ideas, por eso en Occidente nos encontramos cada día más cerca de ese comunismo que antes mirábamos con horror del otro lado de la cortina de hierro”, afirmó.
Milei consideró que conceder que el capitalismo es un mal necesario equivale a rendirse ante sus críticos. “Si concedemos que el capitalismo es un mal necesario ya habremos perdido. Tarde o temprano volverán porque ellos seguirán siendo los dueños de la vara que determina qué está bien y qué está mal. No podemos volver a cometer ese error”, sostuvo.
El mandatario insistió en que el capitalismo representa la verdadera justicia en la sociedad y lo vinculó con la libertad individual. “No tenemos en esta vida naturales más allá del derecho a ser dueños del sudor de nuestro frente, que no es más que ser dueños y disponer de nuestro tiempo de vida. Es eso lo que nos hace hombres libres y nos diferencia de los esclavos”, señaló.
En otro tramo de su exposición, criticó las regulaciones estatales y los controles de precios. “Los controles de renta son un ataque al derecho de propiedad, afectan al sistema de precios y termina destruyendo todo a su paso”, advirtió. “El capitalismo y la propiedad privada son la base indiscutida de nuestra civilización”, agregó con énfasis.
Milei también celebró el reciente triunfo electoral legislativo de su espacio político. “Hicimos todo lo que la política clásica decía que no había que hacer. Lo único que nos guió en la toma de decisiones fueron los criterios éticos y morales y los argentinos respondieron contundentemente con un gran triunfo”, remarcó.
En un pasaje más político, apuntó directamente contra el kirchnerismo y lo definió como “una de las sucursales del comunismo del siglo XXI”. Según el presidente, esa corriente ideológica también ganó espacio en el escenario internacional. “En algún lugar de la costa este ha entrado. Se disfrazan de corderos y son peores que el peor lobo”, sostuvo, en referencia al ascenso de Mamdani en Nueva York.
El mandatario cerrará su visita a Estados Unidos con una exposición en el Council of the Americas, donde presentará el panel “Nuevas oportunidades de inversión en Argentina” antes de regresar al país.
Por su parte, Donald Trump también intervino en el foro y cuestionó duramente al nuevo alcalde de Nueva York, al que calificó de “comunista”. “Mientras yo esté en la Casa Blanca, Estados Unidos no se volverá comunista de ninguna forma ni en ningún aspecto. Lo vamos a impedir”, dijo el expresidente.
Trump concluyó su discurso con una definición que sintetizó el clima ideológico del encuentro: “Después de los resultados de anoche, la decisión que enfrentan todos los estadounidenses no podría ser más clara: tenemos que elegir entre el comunismo y el sentido común”.
