En José C. Paz, el jefe comunal logró una convocatoria amplia para debatir la situación social de los municipios, mientras crece la tensión en la previa al Congreso partidario encabezado por Máximo Kirchner.
En plena cuenta regresiva hacia el congreso del PJ bonaerense, previsto para este sábado en Merlo, más de 40 intendentes peronistas se congregaron este viernes en José C. Paz en un encuentro que reflejó las tensiones internas del oficialismo provincial. Convocados por el intendente Mario Ishii, los jefes comunales expresaron su malestar con la decisión del gobernador Axel Kicillof de desdoblar las elecciones en la provincia de Buenos Aires, y reclamaron dar marcha atrás con la medida.
El encuentro, que se llevó a cabo en la Primera sección electoral, reunió a intendentes del conurbano y del interior bonaerense. Si bien la consigna inicial era mostrar gestos de unidad, la cita terminó por evidenciar las fisuras internas. El desdoblamiento electoral fue el tema central y volvió a generar críticas, especialmente desde el sector que responde directamente a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner.
“Más del 70% de los intendentes no quiere saber nada con una elección en septiembre”, aseguró Pablo Mansilla, secretario de Gobierno de José C. Paz y anfitrión del evento junto a Ishii. El funcionario también advirtió que los jefes comunales están “preocupados por la caída del consumo en los distritos” y por “la pérdida de recursos nacionales que impacta directamente en la gestión local”.
Pese a la magnitud de la reunión, ningún dirigente de la superestructura participó: ni el gobernador Kicillof, ni el presidente del PJ bonaerense Máximo Kirchner, ni el líder del Frente Renovador Sergio Massa dijeron presente. Esa ausencia no pasó desapercibida.
Uno de los momentos de mayor tensión lo protagonizó un intendente de la Tercera sección que cuestionó la lógica del desdoblamiento: “Que sea más importante la interna que ganarle a Milei es sostener la elección desdoblada”. La frase puso en palabras el sentimiento que muchos compartieron en reserva: que la estrategia del gobernador está más ligada a su posicionamiento político que a una lógica electoral general del peronismo.
La expresidenta ya había dejado trascender su disconformidad con la maniobra. Incluso hubo intentos legislativos por frenar el desdoblamiento, con un proyecto de ley presentado en el Senado bonaerense que no prosperó.
Además del sector cristinista, también asistieron intendentes del Frente Renovador, como Javier Gastón (Chascomús) y Javier Osuna (General Las Heras), y del Movimiento Derecho al Futuro. Algunos de los nombres destacados fueron Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas), Mayra Mendoza (Quilmes), Federico Áchaval (Pilar), Mariel Fernández (Moreno), Federico Otermín (Lomas de Zamora), Gustavo Menéndez (Merlo), y los hermanos Pablo y Alberto Descalzo (Ituzaingó).
También hubo críticas indirectas al ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, por sus declaraciones en una entrevista en la que pidió obediencia total a la línea del Ejecutivo. “La política no se hace sin chistar”, lanzó un intendente cercano al kirchnerismo, marcando distancias con el discurso oficialista.
El clima interno en el peronismo bonaerense sigue enrarecido. Con el congreso partidario a la vuelta de la esquina —donde se definirá la estrategia de alianzas de cara al cierre de frentes el próximo 9 de julio—, las diferencias parecen más vigentes que nunca. Mientras tanto, crece la incertidumbre sobre si el gobernador cederá ante la presión de los intendentes o si mantendrá su hoja de ruta rumbo a las elecciones provinciales desdobladas.
