La investigación por presunto enriquecimiento ilícito que involucra al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, incorporó en las últimas horas un elemento de peso. El contratista encargado de las obras realizadas en su vivienda del country Indio Cuá, en Exaltación de la Cruz, declaró en Comodoro Py y aseguró que las refacciones demandaron un desembolso de 245 mil dólares en efectivo.
La declaración fue realizada por Matías Tabar, socio del grupo Alta Arquitectura, quien confirmó ante la Justicia la ejecución de los trabajos y presentó documentación vinculada a presupuestos, facturación y detalles de la obra.
De acuerdo con la información incorporada al expediente, la propiedad había sido adquirida por un valor declarado de 120 mil dólares. Sin embargo, en un período de aproximadamente diez meses fue sometida a una transformación integral que implicó una inversión que supera ampliamente el monto original de compra.
Entre las mejoras mencionadas figuran una parrilla de alta gama valuada en unos 15 mil dólares, la construcción de una pileta con cascada artificial, un quincho y la renovación completa de pisos y revestimientos con materiales importados.
El eje de la investigación judicial está puesto en determinar de qué manera pudo financiarse una obra de ese volumen en menos de un año y, además, mediante pagos en efectivo por fuera del circuito bancario formal.
En ese contexto, los tribunales federales analizan si existe una posible desproporción entre los ingresos declarados por el funcionario y el nivel de inversión realizado sobre la propiedad.
Con la declaración del contratista, la causa sumó un dato central para el avance del expediente. Lo que hasta ahora formaba parte de versiones y trascendidos políticos quedó respaldado por documentación y testimonios incorporados formalmente ante la Justicia.