El anuncio de la Casa Blanca confirma esta esperada reunión que ambos gobiernos han venido preparando en los últimos días.
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y el presidente de Rusia, Vladimir Putin, han fijado su primer encuentro para el próximo 16 de Junio en la ciudad suiza de Ginebra. De esta forma, se prepara el escenario para un nuevo capitulo entre estas dos superpotencias. un vinculo que, en este último tiempo, fue escalando en tensión.

«Los líderes discutirán toda la gama de asuntos urgentes, en tanto buscamos restaurar la previsibilidad y la estabilidad de la relación entre Estados Unidos y Rusia», indicó la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki.
Desde el Kremlin emitieron un comunicado señalando que los principales temas a tratar durante la cumbre en la ciudad de Ginebra serán las relaciones bilaterales, cuestiones de estabilidad estratégica, la resolución de conflictos regionales y la lucha contra la pandemia.
El encuentro ocurrirá al final de lo que será el primer viaje al extranjero de Biden como presidente: una gira por Europa que incluirá una escala en Reino Unido para una cumbre del Grupo de los Siete y una en Bruselas para visitar la sede de la OTAN.
UN CLIMA DE TENSIÓN
El 15 de abril, Estados Unidos impuso sanciones a 32 entidades e individuos rusos y expulsó a 10 funcionarios de la misión diplomática rusa.
Además, la Casa Blanca extendió las sanciones a la deuda soberana de Rusia, al prohibir a las instituciones financieras de Estados Unidos participar en el mercado primario de bonos soberanos rusos en rublo y de aquellos no denominados en rublo emitidos después del 14 de junio de 2021 por el Banco Central, el Fondo de Bienestar Nacional y el Ministerio de Finanzas de Rusia.
Con esas medidas Washington pretende castigar a Rusia por su supuesto papel en el ciberataque contra el proveedor de programas informáticos estadounidense SolarWinds y en la interferencia en las elecciones presidenciales de 2020, así como por haber ofrecido presuntamente recompensas a los insurgentes en Afganistán por asesinar a militares norteamericanos.
Rusia, por su parte, declaró que la política de sanciones que aplica Washington no se corresponde con los intereses de ambos países, y expulsó a 10 empleados de la embajada estadounidense, así como prohibió la entrada a varios funcionarios del país norteamericano en respuesta a una medida similar de Washington.
El anuncio de la cumbre se produce el mismo día en que Navalni afirmó que es objeto de tres nuevas causas penales, en momentos en que aumenta la presión contra su movimiento y sus seguidores.
En este sentido es que se acaba de abrir un nuevo foco de fricción tras el desvío de un avión comercial por parte de Bielorrusia para arrestar a un periodista disidente que figuraba entre los pasajeros. Así como Washington y las capitales europeas lo condenaron, Moscú renovó su apoyo a Minsk.
