La gestión de la pandemia que llevó adelante el gobierno brasileño generó un repudio masivo, que se mostró en las calles de las principales ciudades
Decenas de miles de personas salieron a protestar este sábado en varias ciudades de Brasil contra el presidente Jair Bolsonaro, especialmente contra sus política sanitaria contra la pandemia del Covid-19, que por el momento tiene un balance de casi 460.000 muertos.

En Rio de Janeiro, alrededor de 10 mil personas protegidas con mascarilla acudieron a la manifestación organizada por varias fuerzas de izquierda y movimientos estudiantiles.
Bolsonaro, quien al comenzar la pandemia la consideró como una «gripecita», además de criticar las medidas de confinamiento que tomaron algunos estado, también promovió medicamentos de los cuales no se probó la eficacia, además de cuestionar las campañas de vacunación.

El proceso de vacunación en el gigante sudamericano, el tercer país con más casos de coronavirus en el mundo, avanzaba lentamente y cundía la idea de que si el Gobierno la hubiera empezado con mayor premura hubiera evitado miles de muertes.
«Tenemos que parar a este gobierno, tenemos que decir basta. Es un asesino, es un psicópata, no tiene sentimientos, no se siente como nosotros. No es capaz de percibir el desastre que está causando», se quejó en declaraciones a la agencia AFP el empresario Omar Silveira.
Los manifestantes también protestaron contra Bolsonaro por promover la deforestación de la Amazonía, la violencia de los invasores de tierras indígenas y el racismo.
Manifestaciones similares se realizaban en los últimos días en distintos formatos con creciente fuerza desde hace meses en decenas de ciudades de Brasil, como Salvador (nordeste), Brasilia o Belo Horizonte (sudeste).
LOS CLUBES DE FÚTBOL BRASILEÑOS SE SUMARON A LAS PROTESTAS
Las hinchadas de distintos clubes de Brasil dijeron presente y se manifestaron en conjunto con la sociedad. En las redes sociales se viralizaron imágenes de hinchas de Corinthians, Palmeiras, Gremio, Bahía, Cruzeiro, Vasco Da Gama, Flamengo, entre otros.
https://twitter.com/FutboliPolitica/status/1399142806581661701
Horas después de anunciar la Copa América 2021 no se disputará en Argentina, la CONMEBOL confirmó que el certamen se desarrollará en Brasil. Esta será la sexta ocasión en la que albergará una Copa América. Previamente lo había hecho en las ediciones de 1919, 1922, 1949, 1989 y 2019.
La opción de Brasil se impuso sorpresivamente por encima de otros países, como Chile, Paraguay y Estados Unidos, que se habían mencionado con mayor fuerza luego de caerse los dos países que debían organizarla originalmente.
¡Brasil recibirá a la CONMEBOL @CopaAmerica 2021! El mejor fútbol del mundo llevará alegría y pasión a millones de sudamericanos. La CONMEBOL agradece al Presidente @jairbolsonaro y su equipo, así como a la Confederación Brasileña de Fútbol @CBF_Futebol,
— CONMEBOL.com (@CONMEBOL) May 31, 2021
La situación del gigante sudamericano es crítica. Brasil es el tercer país del mundo en cantidad de personas infectadas por el Covid-19 y el segundo en número de fallecidos después de Estados Unidos, según estadísticas oficiales.
¿PORQUE LA CONMEBOL INSISTE CON ORGANIZAR LA COPA AMÉRICA?
Varias razones se conjugan para la rápida decisión de la Conmebol. Por un lado, la necesidad de no perder la facturación de los derechos de televisación del certamen, que ya había sido vendido en 2020, sin la chance de ofrecer nada a cambio. Por otro, el hecho de tener en el continente a todas las estrellas que brillan en Europa, sin competiciones con sus equipos. Una nueva postergación significaba olvidarse de nombres como Lionel Messi, Neymar, Luis Suárez y compañía, teniendo en cuenta además que en 2022 se disputará el Mundial de Qatar. Y también, otro factor que no debe olvidarse es el cachet que se perdería cada Federación nacional si el torneo no se llevaba a cabo.

La elección de Brasil plantea varios interrogantes. Por un lado la logística, dado que varios países cerraron los vuelos hacia y desde ese país a causa de las variantes de coronavirus que se desarrollaron allí. En principio las delegaciones no tendrían problemas en viajar, pero no está claro que pasará con la prensa acreditada y demás afectados al certamen.
Por otra parte, está por verse cuál será la reacción de los clubes de Europa, que ya habían puesto reparos a ceder a sus jugadores en marzo cuando la Conmebol tuvo que suspender la fecha de la eliminatoria debido a la situación sanitaria en Sudamérica ante le propagación de la variante de Manaos.
Otro contratiempo es la vacunación de las selecciones. Argentina y Perú, por caso, todavía no fueron inoculadas. En el primer caso porque las autoridades argentinas no autorizaron el uso de las vacunas Sinovac donadas por la Conmebol, mientras en Perú el seleccionado declinó tener prioridad de vacunación por sobre el resto de la población.
LA ÚLTIMA VEZ QUE BOLSONARO SE CORONÓ CAMPEÓN DE AMÉRICA
El 7 de Julio de 2019, Brasil fue una fiesta. El Estadio Maracaná explotó de alegría. Las camisetas verdeamarelas estaban marcadas con la transpiración del campeonato. En medio de la celebración Jair Bolsonaro armó su show. Desde su palco se tropezó en la celebración del primer gol brasileño, se paseó por la gramilla acompañado de un séquito de guardaespaldas perfectamente embalados y se coló en la fotografía con el trofeo de la Copa América.

Pero el mandatario brasileño tiene claro que el fútbol es un arma política, un instrumento de cercanía con su gente, una herramienta para quedar bien en tiempos convulsos. Todo esto elevado a que en Brasil, como en ningún otro lugar del mundo, el fútbol lo es todo.
Bolsonaro gobierna el país más grande del cono sur bajo el eslogan “Brasil por encima de todo; Dios por encima de todos». Se coronó campeón de América y lo disfrutó como uno más.
Si un país vive en medio de la incertidumbre política y comandado por un mandatario que les dice a las personas lo que quieren escuchar sin importar si puede o no cumplir con esas demandas populares, entonces va a levantar la copa de campeón, porque ese domingo 7 de julio, Brasil se coronó campeón de América y Bolsonaro, experto en tomar poses, quiso aprovecharlo a su favor.
FÚTBOL A TODA COSTA
El vigente campeón del torneo tendrá ahora la responsabilidad de albergar en medio de la pandemia una nueva edición de la Copa, completando así una seguidilla inigualable de grandes eventos que comenzó en 2014 con la organización del Mundial de fútbol, continúo en 2016 con Río de Janeiro como sede de los Juegos Olímpicos y en 2019 con la realización de la pasada Copa América.
En definitiva, para la Conmebol el show debe continuar, aunque el escenario se deba mudar de Argentina a Brasil.
