La interna que pautaron Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich para la provincia de Buenos Aires hace ruido en varios sectores de Juntos por el Cambio.
Después de tantas idas y vueltas, el Pro llegó a un acuerdo con respecto al armado bonaerense y ya hay nombres definidos: Diego Santilli y Néstor Grindetti serán los candidatos a gobernadores de los presidenciales Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich, respectivamente.
De esta manera, todo conduce a una interna en las PASO con el interrogante de cual beligerante sea la disputa entre los postulante amarillos. En paralelo, esta decisión que acordaron Bullrich y Larreta de manera unilateral en el departamento de María Eugenia Vidal la semana pasada trajo reparo de sus socios dentro coalición cambiemos y resquebraja la alianza.
Por caso, el diputado bonaerense y presidente del comité radical provincial, Maximiliano Abad, analizó de manera errónea la jugada amarilla: «Será un gran error ir divididos. Podemos terminar, producto de la interna, terceros y cuartos. ¿Cómo vamos a buscar el voto útil si pasa eso luego de las PASO? Tenemos que encontrar un candidato único», analizó.
Otro de los que se refirió al tema fue Emilio Monzó, armador del PRO, que si bien no consideró un error terminante la primaria en Buenos Aires, se mostró preocupado «por el día después de la elección, en caso de que no haya reglas de juego que mantengan la interna bajo niveles de convivencia».
Lo cierto es que el acuerdo ya está sellado entre los principales referentes del Pro a nivel nacional. Sin embargo, aún hay dirigentes que insisten en esperar a junio para explorar la posibilidad de cerrar un candidato único en detrimento de la candidatura de Grindetti. Algo que suena indigerible para el universo Bullrich y que es negado por el larretismo. «No vamos a compartir al candidato que armamos durante cuatro años. Diego es un socio político de Horacio. No hay manera de que vaya en la boleta de Bullrich. Si ella eligió enfrentarnos, que lo haga con lo que tenga», aseguraron en Uspallata.
De esta manera, la paz que generó el acuerdo entre el Jefe Porteño y la ex ministra de Seguridad Nacional puede ser pasajera y ya causó reparo en los demás socios de la coalición.
