El sector del jefe de Gabinete considera que el radical Ernesto Sanz puede estar operando para quedarse con la jefatura. Sin embargo Macri respaldo a su jefe de ministros en el programa de Mirtha Legrand y desde el sector de Sanz dicen que si bien eso sería bueno para su espacio, el radical “está bien como esta”.
Este sábado Casa Rosada debió salir a desmentir una versión que había comenzado a circular en redes sociales acerca de la posibilidad de que el actual Jefe de Gabinete, Marcos Peña, pasara a jugar en provincia de Buenos Aires con una candidatura como senador para las próximas elecciones legislativas de octubre. El desmentido desde el Gobierno fue categórico ya que sería "imposible" que Peña compita en provincia por haber nacido y tener domicilio en la Ciudad de Buenos Aires.
En un primer momento se atribuyeron estas versiones a usinas vinculadas al kirchnerismo que la echaron a rodar para embarrar la cancha, pero durante el fin de semana la hipótesis se fue modificando. Ahora Marcos Peña sospecha que la operación pudo haber partido de sectores vinculados al radical Ernesto Sanz, que quiere desplazarlo y pasar a ocupar su lugar al frente del Gabinete nacional. Recientemente se supo también que Sanz rechazó la propuesta del presidente Macri de postularse como diputado por Mendoza para luego pasar a ocupar la jefatura de bloque en el Parlamento.
El enroque al que apuntaría el sector radical liderado por Sanz tiene que ver con que ya consideran terminado el período para que los lugares de privilegio en el Gabinete sean ocupados por el ala comunicacional del gobierno y apuestan a un fuerte recambio en el que sea el ala política la tenga la prioridad.
Lógicamente, la hipótesis está generando graves problemas internos en la Alianza Cambiemos. Más allá de que la hipótesis de Sanz como jefe de Gabinete es una vieja aspiración de los radicales, que la impulsaron desde el mismo momento de la asunción de Macri, lo cierto es que los cuestionamientos a Peña han vuelto a aparecer con claridad en los últimos meses. En un contexto de intensificación política y de tensionamiento de las internas, volvieron a aparecer los fuertes roces entre los aliados del PRO y el actual Jefe de Gabinete.
Sin ir más lejos, a fines del año pasado el mismo Sanz y la diputada Elisa Carrió le pidieron por separado al presidente la renuncia de Peña, planteando la necesidad de "oxigenar" el Gabinete para enfrentar el creciente descontento social, según informó el propio Marcelo Bonelli desde las páginas de Clarín.
